Nuevo subsecretario

Nuevo subsecretario
En el Salón Ramón Carrillo la ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner, acompañada de su equipo de colaboradores más cercanos, encabezó el acto de asunción del nuevo subsecretario de Organización y Capacitación Popular, Juan Pablo O’Dezaille

martes, 25 de noviembre de 2008

Operativo II




La mordida

Cobos.

Bueno. Ayer hablábamos de un “operativo Cobos”, gestado desde el riñón del gran diario argentino.

Hoy le mostramos de lo que se habló ayer, o sea, de la agenda. Una agenda que se impone y la imponen cada día. Y no hay joda, realmente, nos hace parecer un país de monigotes, animalejos que se despiertan con la noticia armada: hoy estúpidos míos, van a hablar de Cobos.

Porque a la señora presidenta le corrió un frío por la espalda cuando se enteró que podía vetar la ley de las AFJP... y ese miedo a Cobos, -según el cronista visionario y extra sensorial del gran matutino.

Y es así.

Como renacuajos, ayer, por radio o informativos TV, el tema saturante era si había que ir al plebiscito por si Cobos debía seguir o renunciar, etc. Un país hablando una boludez como si fuera el gran tema nacional. Desde el gobierno tuvieron que montarse y salir a desmentir. Y decir que no le iban a pedir la renuncia a Cobos.

Una perogrullada. ¡Qué carajo iban a decir! Si saben que no va a renunciar. Que los grandes medios le dijeron que se quedara sentado, que ahí es donde más jode a la Presidenta y su cónyuge, el Néstor. (Tirano, según el libre pensador Grondona)

La pregunta del millón es ¿qué ganaron inflando este globo?

No es tan sencillo.

Por un lado, impusieron la agenda que es lo único que pelea a muerte. Segundo, no se habló del viaje de Cristina Fernández. Tampoco se entrevistó a ninguno de los representantes del sector económico que participaron de la gira, de los acuerdos comerciales que se firmaron… es más, si usted mira detenidamente los diarios, verá que el viaje por países africanos de la Presidenta de la Nación, no existió.

Fue una ilusión.

Lo importante era que si el señor “no positivo” se despertaba y ante la pregunta si renunciaría o no: Plebiscito clamor. Y ya que el aliento popular castigaría con dureza tal atrevimiento de Los Kirchner, los.

Por ahí anduvieron De Angeli y sus socios de la Sociedad Rural diciendo que sí, que tendría que renunciar, sí, pero Cristina.

Señores rápidos. No perder la oportunidad de poner la jeta delante de una cámara. Nunca.

Lo cierto.

Impusieron la agenda. Es lo cierto. O por decir más boludeces, la única verdad es la realidad.

Ayer la realidad fue Cobos. Un muerto que resucitan cada vez que lo necesitan.

Un pequeño globo de dos días. Y hoy dicen que frenaron la apretada, que… por favor, ya está. No les salió muy larga pero, pero te hice hablar de Cobos.

Mañana, con un nuevo asesinato por parte de los pibes chorros, arman una movilización a Olivos (ya hicieron dos y fueron mal, pero van a insistir, no se preocupe amigo, van a insistir)

Bueno, lo que queríamos mostrar es la encadenada que arman cuando bajan línea y marcan la agenda: en todo el país, en todos los diarios del interior, le hacen la veña a la orden del hermano mayor de los medios. Y por eso rastreamos -hasta que nos aburrimos- diarios de Capital y el interior del país.

Estamos en problemas, compañera. Vecino. Amigos. Hay una ley de radiodifusión y medios dando vueltas por ahí. Hay un mito en el campo popular de la prensa propia, mito que se cae cuando uno sale tres días seguidos en el gran diario; ahí ya se tiene a dios por los güevos y no hace falta ¡papá!

Bueno. Tener el gobierno no es tener el poder. Esto está claro. Para hacer la agenda diaria, de lo que se tiene que hablar, hay que tener poder, hay que tener voluntad de poder… y bueno, todos sabemos que se perdieron cuatro años para avanzar sobre la comunicación.

No se ha priorizado la comunicación con el pueblo. Y es extraño, si uno mira los archivos de la comunicación de 1945 al 52, ve que el General donde realmente gastaba guita, era en comunicación.

Era otra época, es cierto. Pero hay que encontrar manera de quitarle aunque sea parte de la agenda a los multimedios.

Y si no, no. Como monos, hablando de lo que ellos dicen que tenemos que hablar. Te guste o no. Eso es lo que en la jerga periodística se llama, imponer la agenda.

Bueno, mandamos fruta. Lo que se publicó y hablo ayer: Cobos.

Tabaré

Telám y la mordida inevitable.

El Gobierno tildó de “ridícula” y “payasesca” una posible consulta popular por el futuro de Cobos

El ministro del Interior, Florencio Randazzo, consideró que "no es serio en este momento tan delicado que vive el mundo tener que hablar de una cuestión que nada le importa a la sociedad". Además, reiteró que "nadie le ha pedido la renuncia" al vicepresidente. Para el gobernador de Chaco, Jorge Capitanich, la idea de un plebiscito es "conspirativa".

El ministro del Interior, Florencio Randazzo, aseguró hoy que "nadie le ha pedido la renuncia" al vicepresidente Julio Cobos, y calificó de "payasesca" y "rídicula" la posibilidad de convocar a una consulta popular para establecer si sigue o no en su cargo.

"Nadie le ha pedido la renuncia al vicepresidente", sostuvo el ministro en diálogo con radio Mitre y América, y consideró que "no es serio en este momento tan delicado que vive el mundo y que Argentina sigue con atención y prudencia, tener que hablar de una cuestión que nada le importa a la sociedad".

En ese sentido, Randazzo dijo que "el sólo hecho de pensar convocar un plebiscito para ver si se queda Cobos o no, suena ridículo" y "bastante payasesco".

"Queda claro que nadie le ha pedido la renuncia a Cobos, no sé de dónde ha salido eso. Somos respetuosos de las instituciones", dijo el ministro y agregó que "lo primero que debemos aceptar es que Cobos fue votado para acompañar a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, y acompañar su proyecto".

No obstante, pidió "no ser hipócrita" y señaló que "no estamos de acuerdo con la actitud que ha tomado Cobos en reiteradas oportunidades, no sólo con la resolución 125".

"Nos parece que no cumple finalmente la función para la cual fue votado, que es acompañar a la presidenta de la Nación, y mucho menos generando cuestiones que nada se condicen con la realidad", añadió.

Asimismo solicitó "no distorsionar cuál finalmente es la responsabilidad que tiene Cobos" y, en ese sentido, indicó que "una de las cuestiones que fortalece las instituciones es que aquellos que son votados respeten aquello a lo que se comprometieron ante la sociedad".

Por otra parte, fue consultado sobre la frase que pronunció el ex presidente Néstor Kirchner el viernes pasado durante un congreso que reelegió a Hugo Moyano al frente del sindicato de los camioneros, en Necochea.

En esa oportunidad, hacia el final de su discurso, Kirchner contó que todas las mañanas, Cristina le dice: "Que vicepresidente me pusiste".

"No hay duda de que en aquel momento el gran elector de la fórmula fue Néstor Kirchner. No hay que ser hipócrita", señalóió Randazzo y recordó que en aquel momento "Cobos destacaba la grandeza de Kirchner de elegir un integrante de la fórmula sin necesidad de hacerlo, porque electoralmente nadie descartaba el triunfo del Frente para la Victoria".

Capitanich calificó de “conspirativa” la posibilidad de una consulta popular por Cobos

El gobernador de Chaco cuestionó la idea de que se someta a referéndum la permanencia o no del vicepresidente de la Nación en la Casa Rosada, a raíz de sus diferencias con el Gobierno. En ese sentido, sostuvo que el mendocino "debe ser conciente que forma parte de un mismo proyecto político”.

El gobernador de Chaco, Jorge Capitanich, calificó hoy de “absolutamente ridícula” la posibilidad de que se lleve a cabo una consulta popular para decidir si se queda o se va el vicepresidente de la Nación, Julio Cobos, por sus diferencias con el Gobierno.

“Me parece una cuestión absolutamente ridícula. Un vicepresidente debe ser conciente que forma parte de un mismo proyecto político”, aseveró el mandatario provincial.

En ese sentido, en declaraciones a la señal de cable C5N, afirmó que “cualquier tipo de medidas de estas características tiene carácter conspirativo”.

Por otra parte, al referirse a la realidad económica nacional en el marco de la crisis financiera internacional, Capitanich dijo que “hay que generar estímulos para preservar la actividad” y en ese sentido sostuvo que “es muy importante la decisión estratégica del Gobierno”.

Finalmente, el gobernador chaqueño dijo que si “el Estado nacional y los provinciales trabajamos juntos, podemos evitar mayores problemas”.

Massa: “Hay temas más importantes que especular con el plebiscito”

El jefe de Gabinete se sumó a las críticas sobre la consulta popular que estarían impulsando sectores cercanos al vicepresidente Julio Cobos. Además, reiteró que para el Gobierno "la rebaja de salarios no es la salida para la crisis" financiera internacional.

El jefe de Gabinete, Sergio Massa, afirmó esta tarde que hay "temas que son muy importantes en el día a día de la gente como para ponerse a especular con un plebiscito", en referencia a la consulta popular que estarían impulsando sectores cercanos al vicepresidente Julio Cobos.

Massa habló con los medios a la salida del almuerzo que ofreció la presidenta Cristina Fernández de Kirchner a su par mexicano Felipe Calderón en el Palacio San Martín, y allí reiteró que para el Gobierno "la rebaja de salarios no es la salida para la crisis" financiera internacional.

Al ser consultado sobre la cooperación con México en materia de lucha contra el narcotráfico, el jefe de los ministros aseguró que hoy "se ha avanzado mucho", y que el ministro de Justicia y Seguridad, Aníbal Fernández, "trabajó de manera muy coordinada" con funcionarios mexicanos.

Sobre las versiones de un intento de realizar un plebiscito en las próximas elecciones legislativas de 2009 para decidir si debe renunciar Cobos, Massa calificó de "ridícula" la idea.

"El nivel de actividad, el cuidado de los empleos, la crisis internacional, son los temas que tienen que ver con el día a día de la agenda de los argentinos y son muy importantes como para ponerse a especular con un plebiscito que ni siquiera constitucionalmente se podría hacer", subrayó. Ambit Financiero

Oficialismo: es "ridículo" llamar a plebiscito por continuidad de Cobos Sostuvo el ministro Randazzo que "nadie le pidió la renuncia" por lo que no hay necesidad de una consulta popular. El chaqueño Capitanich se expresó de la misma forma y además tildó de "conspirativa" la propuesta

Clarín

El Gobierno y el campo, de acuerdo: ambos rechazan la idea de Cobos de un plebiscito 16:30 Desde el Ejecutivo, el ministro Randazzo dijo que "nadie le pidió la renuncia" al vicepresidente y que la iniciativa es "ridícula". Por su parte, el titular de la Sociedad Rural, Hugo Biolcati, dijo que es "una pavada" y que con ese criterio, "podríamos hacer otro para Cristina".

Cobos "no cumple la función para la que fue votado", dijo el ministro Florencio Randazzo. (Mitre) Luego de varios meses, el Gobierno y el campo lograron ponerse de acuerdo en una cuestión: ambos salieron a rechazar y calificar de "ridícula" o "pavada" la idea del vicepresidente Julio Cobos de someter su mandato a una consulta popular.

Desde el Ejecutivo, fue el ministro del Interior, Florencio Randazzo, quien salió a desestimar la iniciativa. Y remarcó: "Nadie le ha pedido la renuncia", al tiempo que calificó de "payasesca" y "rídicula" la posibilidad de convocar a un plebiscito.

"Nadie le ha pedido la renuncia al vicepresidente", sostuvo el ministro en diálogo con radio Mitre, y consideró que "no es serio en este momento tan delicado que vive el mundo y que Argentina sigue con atención y prudencia, tener que hablar de una cuestión que nada le importa a la sociedad".

En ese sentido, Randazzo dijo que "el sólo hecho de pensar convocar un plebiscito para ver si se queda Cobos o no, suena ridículo" y "bastante payasesco". "Queda claro que nadie le ha pedido la renuncia a Cobos, no sé de dónde ha salido eso. Somos respetuosos de las instituciones", dijo el ministro y agregó que "lo primero que debemos aceptar es que Cobos fue votado para acompañar a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, y acompañar su proyecto".

Por su parte, el titular de la Sociedad Rural, Hugo Biolcati, calificó de "una pavada" la posibilidad de un eventual plebiscito evaluó que "con ese criterio, podríamos hacer otro para (la presidenta) Cristina" Fernández. "Me parece que eso no viene del cobismo sino del oficialismo. De cualquier manera, me parece una pavada. No necesita el vicepresidente revalidar su título ante la gente que lo votó. Con ese criterio podríamos hacer otro para Cristina", indicó.

En declaraciones a la radio Global Station, Biolcati confirmó que la Comisión de Enlace se reunirá este miércoles con Cobos, precisamente, por "la falta de diálogo que tenemos con el Gobierno".

Critica digital En Casa Rosada aclaran que no hay un plan anticleto El ministro Randazzo calificó de "payasesca" esa versión, aunque volvió a criticar al Vicepresidente. Calificó de "ridículo" el plebiscito.

Randazzo admitió que Néstor Kirchner fue "el gran elector" que designó a Cobos para que acompañe a su esposa en la fórmula presidencial. (Télam) El ministro del Interior, Florencio Randazzo, negó esta mañana rotundamente que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner planee pedirle la renuncia al vicepresidente Julio Cobos, aunque volvió a criticar al titular del Senado al sostener que "no ha tenido una posición correcta".

Para Randazzo las versiones sobre un supuesto pedido de dimisión a Cobos son "payasescas" y estimó que "suena ridículo" que se piense en llamar a un plebiscito para consultar a la población sobre la continuidad del vicepresidente tema que, en su opinión, "a nadie le importa absolutamente nada".

Randazzo, en declaraciones a radio Mitre, admitió que Néstor Kirchner fue "el gran elector" que designó a Cobos para que acompañe a su esposa en la fórmula presidencial, y dijo, al reconocerlo, que "en la Argentina hay que terminar con la hipocresía".

Ayer, el intendente de Godoy Cruz, Alfredo Cornejo, y hombre leal a Cobos, afirmó que Cleto "no va a renunciar" y volvió a proponer la realización de un plebiscito para que la población decida si debe continuar o no en su cargo.

VOTO NO POSITIVO. El presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Hugo Biolcati, calificó como "una pavada" la posibilidad de que se realice un plebiscito para determinar la continuidad de Cobos, y evaluó que "con ese criterio, podríamos hacer otro para Cristina".

"Me parece que eso no viene del cobismo sino del oficialismo. De cualquier manera, me parece una pavada. No necesita el vicepresidente revalidar su título ante la gente que lo votó", indicó Biolcati a la radio Global Station y confirmó que la Mesa de Enlace se reunirá el miércoles con el vicepresidente por "la falta de diálogo que tenemos con el Gobierno".

Cronista Comercial

SI LE PIDEN LA RENUNCIA, EL VICE IRÍA A LAS URNAS Cobos amenaza con un plebiscito y el Gobierno no le cree “Es una opción extrema”, aclaró el vocero del mendocino. En la Rosada le salieron al cruce: “El plebiscito ya se hizo en 2007 y ganó Cristina. Cobos fue furgón de cola”

La nueva jugada política del vicepresidente Julio Cobos agitó los ánimos en el oficialismo. Durante todo el fin de semana, el mendocino hizo saber a través de sus principales operadores políticos que está dispuesto a someter la continuidad en su cargo a una consulta popular si la presidenta Cristina Fernández de Kirchner decide finalmente pedirle la renuncia. Fue luego de que se agudizara el malestar con el oficialismo tras las reuniones que mantuvo en la Casa Rosada en ausencia de la jefa de Estado.

“Esta es una opción extrema, pero la verdad es que lo están empujando a una situación incómoda”, especificó el vocero de Cobos, consultado por El Cronista. Responder con el plebiscito si le piden la renuncia “definiría esta situación absurda y sería la gente la que terminara con el conflicto”, explicó a su turno el intendente del partido mendocino de Godoy Cruz, Alfredo Cornejo, aunque aclaró que ningún miembro del oficialismo pidió “oficialmente” la dimisión de Cobos.

Para el Gobierno, “el plebiscito fue el 28 de octubre del año pasado y ganó Cristina; él entró como furgón de cola”. Así, tajante, definió el tema un funcionario con despacho en la Casa Rosada, en donde creen que la propuesta del cobismo -ideada por el intendente de Junín, Mario Meoni- es una “simple chicana política”. Sin embargo, el enojo con el mendocino es inocultable en las filas K. A tal punto que calificaron su comportamiento político de “indignante y provocador”. “No puede ser que si Néstor o Cristina dicen algo, él salga detrás a contradecirlos. Y no contento con eso, va y recibe en su despacho a quienes se oponen al Gobierno”, se quejó un miembro del Gabinete ante este diario, quien sin embargo subrayó: “No le vamos a pedir la renuncia. Si se quiere ir, que se vaya, sino que se quede donde está y defienda su posición”.

Por ahora, parecería que la “chicana” no irá más lejos que el cruce verbal a través de los medios. De hecho, tres operadores políticos del vicepresidente consultados por este diario no conocían aún los pasos constitucionales para concretar el llamado a la consulta.

La nación

La hermana de Cobos aseguró que el vice no renunciará Aseguró que no debería dimitir porque la gente lo votó En medio de la polémica por el futuro de Julio Cobos en el Gobierno, su hermana, Alicia Cobos, aseguró hoy que el vicepresidente "no piensa" en renunciar a su cargo, pese al fuerte enfrentamiento que mantiene con la presidenta Cristina Kirchner. Consultada sobre si, como consecuencia de la fractura que mantiene con el resto del Gobierno, pensaba en renunciar su hermano, manifestó: "No, creo que no, nunca lo ha manifestado, y además creo que no debe, [porque] si la gente vota a alguien, es para que ese alguien le resuelva los problemas". En declaraciones a radio América, Alicia Cobos también aseguró que el vicepresidente "no está en la oposición", como se lo considera dentro del kirchnerismo, sino que mantiene "posiciones diferenciadas en algunas cosas" con el matrimonio Kirchner. Además, criticó la "actitud" del ex presidente Néstor Kirchner, quien, en un discurso de la semana pasada, dijo que su mujer "todas las mañanas" le dice "qué vicepresidente me pusiste", en referencia a Cobos. "La actitud del ex presidente no me pareció la más positiva; el ex presidente fue un buen presidente, pero está cumpliendo un rol que no cuida a la Presidenta", consideró. De vuelta sobre una posible renuncia de Julio Cobos, expresó: "No me gustaría que pasara lo de Chacho (Alvarez), que para mí fue una gran desilusión", sostuvo en referencia al vicepresidente de la Alianza, que renunció en 2000, enfrentado con parte del Gobierno. Además, lamentó que "el vicepresidente en ejercicio de la presidencia (por su hermano), el otro día vino al departamento de Malargue (en Mendoza), a visitar un laboratorio, y no fue a recibirlo ni el gobernador, ni el vicegobernador, ni el intendente", por supuesto temor a los Kirchner. Tags: cobos Notas relacionadas 24.11.2008 | 08:59 | El campo criticó la posibilidad de efectuar una eventual consulta por el futuro de Cobos 24.11.2008 | 09:38 | Ruralistas quieren manifestar en el Rally Dakar 24.11.2008 | 13:23 | La oposición fustigó el posible plebiscito y reclamó a Cobos que se defina 24.11.2008 | 16:27 | El Gobierno calificó de ridícula la idea de convocar a un plebiscito por Cobos

Pagina 12

DESDE EL GOBIERNO Y LA OPOSICION RECHAZARON EL PLEBISCITO POR COBOS Cleto se quedó sin quórum Por Sebastian Abrevaya La propuesta de llamar a una consulta popular para que la sociedad defina si Julio Cobos debe renunciar o continuar en su cargo fue rechazada, no sólo por el oficialismo, sino también por dirigentes de la oposición y sectores del campo. “Es payasesco”, consideró el ministro del Interior, Florencio Randazzo. El jefe de Gabinete, Sergio Massa, coincidió en calificar como “ridícula” esa iniciativa y agregó que “los temas que tienen que ver con el día a día son muy importantes como para ponerse a especular con un plebiscito”. Pero las críticas a la iniciativa que sugirió el cobista intendente de Junín, Mario Meoni, sorprendieron porque no llegaron sólo del kirchnerismo. Quizás el más duro fue uno de los hombres más agradecidos por el voto “no positivo”: el presidente de la Sociedad Rural, Hugo Biolcatti, dijo que se trataba de “una pavada”. El titular del radicalismo, Gerardo Morales, también desalentó la idea al aclarar que Cobos “ya fue elegido” y que Cristina Fernández debería llamarlo para gobernar juntos. “¿Quién le ha pedido la renuncia a Cobos? Del Gobierno, absolutamente nadie, no sé de dónde salió esto”, aclaró Randazzo. Debido a la tensión constante que existe entre Cobos y el gobierno nacional siempre están latentes las especulaciones sobre un posible pedido de renuncia o una dimisión del vice a su cargo. Esas especulaciones tomaron fuerza luego de las declaraciones de Néstor Kirchner, en las que reconoció como un “error” haberlo puesto a Cobos como compañero de fórmula de su esposa. “Todas las mañanas Cristina me dice ‘qué vicepresidente me pusiste’”, había dicho Kirchner en un acto del Sindicato de Camioneros. Luego de ese episodio el vice echó a andar la desafiante propuesta de la consulta popular. Uno de los principales operadores políticos del vicepresidente, el intendente de Godoy Cruz, Alfredo Cornejo, fue el primero en defender la idea pero ahora otros referentes del cobismo salieron a apoyarlo. “Ante este acoso desde el oficialismo casi teniendo forzada una renuncia –que no se va a producir de su parte–, terminemos con la polémica y vamos a votar a ver si la gente quiere o no que siga el vicepresidente”, afirmó el ex candidato a gobernador mendocino por la extinta Concertación Plural, César Biffi. Hasta la propia hermana de Cobos, Alicia, salió a respaldarlo. Ella consideró que la actitud de Kirchner no fue “la más positiva” y aunque fue “un buen presidente, está cumpliendo un rol que no cuida a la Presidenta”. Al igual que en otras oportunidades, los dirigentes kirchneristas cuestionaron a Cobos, pero aclararon que no hay voluntad de que termine su mandato antes de 2011. “Se tiene que quedar y cumplir su mandato”, dijo el líder del FTV, Luis D’Elía, pero fiel a su estilo repitió que lo considera “un traidor” y “un personaje de mala calaña política”. El diputado bonaerense Francisco De Narváez le aconsejó que no piense en un plebiscito, “sino en cumplir con su deber hasta 2011”. Para el empresario “es un error contestarles a las chicanas de Kirchner” de esta forma. Aunque Cobos mantuvo perfil bajo desde la aparición en su despacho de la Casa Rosada cuando la Presidenta estaba de viaje, de un lado y del otro continúan la puja para ver quién logra un divorcio en el que el otro pague los costos políticos. En este punto la situación ya se transformó en un círculo vicioso: después de las retenciones móviles, el Gobierno decidió ignorar totalmente al vice para no darle mayor protagonismo. Cobos, en consecuencia, busca la mantea de instalarse en el centro de la escena mediática para mostrarse como el hombre del “diálogo” y el “consenso”. El kirchnerismo lo critica por sus actitudes provocadoras, colocándolo nuevamente en la agenda pública. Los cobistas desmienten las intenciones provocadoras y retrucan con una idea como la del plebiscito, incentivando la victimización del vicepresidente. El Gobierno rechaza el desafío y niega su deseo de que el vice renuncie. Y así vuelve a soslayarse la figura de Cobos hasta que en otro momento surja un nuevo enfrentamiento.

Ahora vamos al interior del país

El Territorio – Posadas – Misiones

Sectores opositores estimaron la idea como un método de presión del Kirchnerismo contra el mendocino Fuerte rechazo a la propuesta de votar la continuidad de Julio Cobos :: La relación rota del Vicepresidente con el resto del Ejecutivo quedó distante de una solución. Ayer Hubo defensa de su rol y ataques a su imagen

Cuestionado. El Vicepresidente en la controversia desde su voto no positivo. El Gobierno desmintió ayer que analice pedir la renuncia de Julio Cobos, pese a las profundas diferencias que existen en el seno del Ejecutivo, y calificó de ridícula la posibilidad de convocar a una consulta popular para definir su continuidad. La iniciativa surgida desde el cobismo para poner fin a los múltiples cuestionamientos no sólo cosechó la negativa del oficialismo sino que también sumó el rechazo del radicalismo, la Sociedad Rural y el peronismo disidente bonaerense, entre sectores opositores. Cobos optó ayer por el perfil bajo y recibió en su despacho a la presidente del Partido Demócrata del Estado de Florida (Estados Unidos), Karen Thurman, con quien dialogó sobre las expectativas frente a la asunción de Barack Obama. La primera embestida del Gobierno tuvo lugar el viernes pasado durante un acto que encabezó Néstor Kirchner, en el que relató que la primera mandataria le reprocha a diario la elección de su compañero de fórmula, y durante el fin de semana, se sucedieron las versiones sobre que el matrimonio presidencial tenía en sus planes pedirle la renuncia. Sin embargo, tanto el ministro del Interior, Florencio Randazzo como el jefe de Gabinete, Sergio Massa, desestimaron esas alternativas, que podrían poner en peligro la continuidad del vice. Massa quitó trascendencia a la cuestión, y señaló que “hay temas muy importantes”. Por su parte, la diputada kirchnerista mendocina Patricia Fadel opinó que “no hay necesidad de un plebiscito porque nadie le está pidiendo (a Cobos) que se vaya. Eso es un invento”, dijo la legisladora, que se desempeña como secretaria parlamentaria del bloque del FpV. El líder piquetero Luis D’Elía aclaró ayer que no es partidario tampoco de que Cobos renuncie a su cargo, aunque lo calificó de mezquino, traidor y de “un personaje de mala calaña política”. En tanto, la propuesta de una consulta popular tampoco tuvo eco en la oposición, que argumentó que no es necesario que Cobos revalide su puesto ante un electorado que ya lo eligió.

Ridículo El gobernador chaqueño Jorge Capitanich sostuvo que la consulta popular “es una cuestión ridícula cualquier tipo de medida de estas características, sinceramente, tiene un carácter conspirativo”. Capitanich le recomendó a Cobos que “debe ser consciente cuando asume su rol que forma parte de un mismo proyecto político y debe tener ese proyecto político la conducción, en este caso, de la Presidente de la Nación”.

Payasesca, pavada y adolescente • Florencio Randazzo (ministro del Interior): “Es payasesco; ¿Quién le pidió la renuncia a Cobos? del Gobierno, absolutamente nadie, no sé de dónde salió esto”. • Sergio Massa (jefe de Gabinete): “Me parece que la gente espera vernos trabajando y ocupados en los temas de fondo, no en temas políticos”. • Gerardo Morales (presidente UCR): “Lo que tendría que hacer la Presidente es llamarlo a Cobos y sentarse y gobernar juntos, que para eso fueron elegidos”. • Francisco De Narváez (empresario y diputado opositor): “Cobos no tiene que estar pensando en un plebiscito, sino en cumplir con su deber de ser vicepresidente. Es un error contestarle a las chicanas de Néstor Kirchner (...) y si van a hacer un plebiscito por Cobos, que también hagan uno por Cristina”. • Hugo Biolcatti (presidente SRA): “Me parece que eso no viene del cobismo sino del oficialismo. De cualquier manera, me parece una pavada. No necesita el vicepresidente revalidar su título ante la gente que lo votó”. • Alicia Cobos (hermana del vicepresidente): “No creo que esté pensando en renunciar, nunca lo manifestó, y además creo que no debe, si la gente vota a alguien, es para que ese alguien le resuelva los problemas”. • Agustín Rossi (presidente bloque de diputados FpV): “No creo que tenga que renunciar ni hacer un plebiscito. Pero tiene actitudes adolescentes al decir hago esto por querer hacer enojar a otro”.

Formosa - El Comercial –

Plebiscito de Cobos: rechazo de oficialistas y opositores Para Randazzo la iniciativa del vice es ridícula. Biolcatti cree que se podría plebiscitar a Cristina Kirchner. Todas las repercusiones.

La idea de que la continuidad del vicepresidente Julio Cobos se decida a través de una consulta popular generó rechazo unánime en el oficialismo y la oposición.

El ministro del Interior, Florencio Randazzo, el senador y presidente del radicalismo, Gerardo Morales, y el presidente de la Sociedad Rural, Hugo Biolcatti salieron a desestimar la iniciativa.

El ministro del Interior, vocero del Gobierno en este tema, negó de forma rotunda que la presidenta planee pedirle la renuncia a Cobos y criticó al vice porque "no ha tenido una posición correcta".

Randazzo tildó de "payasescas" las versiones que marcan que se pedirá la dimisión del radical y calificó como "ridículo" que se piense en llamar a un plebiscito para definir su continuidad. "A nadie le importa absolutamente nada", sentenció en declaraciones radiales y pidió terminar con "este sainete".

Por su parte, Morales, ex enemigo número uno del mendocino que ya comenzó los contactos para su retorno a la UCR, aseveró que "no se debe consultar a la gente sobre lo que la gente ya decidió". Para el senador jujeño, "lo que tendría que hacer la Presidenta es llamarlo al vicepresidente, sentarse y gobernar juntos, que para eso fueron elegidos". El campo

El campo también opinó del tema. El presidente de la SRA, Hugo Biolcatti, aseguró que es una "pavada" que se realice un plebiscito para determinar si Cobos sigue o no en el Gobierno y evaluó que "con ese criterio, podríamos hacer otro para Cristina Fernández". Biolcatti, quien esta semana será recibido por el vicepresidente junto a la Mesa de Enlace, manifestó que "me parece que eso no viene del cobismo sino del oficialismo.

De cualquier manera, me parece una pavada. No necesita el vicepresidente revalidar su título ante la gente que lo votó. Con ese criterio podríamos hacer otro para Cristina".

Mendoza – diario Los Andes Cobos cree que frenó la embestida oficial y dejó de lado el plebiscito La tensión no disminuyó pese a que el Gobierno descartó pedirle la renuncia. Pero la propuesta del Vice no tuvo consenso. Como los boxeadores que vuelven a sus esquinas cuando suena la campanilla, la Casa Rosada y el vicepresidente Julio Cobos parecen haber hecho una pausa hasta el próximo, seguro round. Ayer, luego de un pico de máxima tensión durante el fin de semana, el Gobierno volvió a insistir en que no tiene planeado pedirle la renuncia al vice, tras lo cual, convencido de que había frenado la embestida del Gobierno, el cobismo desmontó rápidamente su desafiante idea de convocar a una consulta popular para convalidar o no su continuidad.

Sin ahorrar adjetivos, el ministro del Interior, Florencio Randazzo, calificó ayer de "payasesco, poco serio, inadmisible" tanto las versiones de un pedido de renuncia al vice como su idea del plebiscito. "Pensar que Cristina se ocupa de Cobos es no conocer a la Presidenta", sostuvo el ministro en diálogo con este diario, y para descartar la idea de una consulta, aseguró que el tema "no le importa a nadie".

Está claro que el Gobierno descorcharía champán si el vice, devenido opositor desde su ya famoso voto "no positivo" a las retenciones móviles, decidiera dejar el cargo. Pero Randazzo ratificó la posición que asumió el Gobierno desde entonces: "Si está en desacuerdo debería irse, pero es una decisión de él y no nuestra", aseguró.

Lo cierto es que Néstor Kirchner salió a meterle una fuerte presión a Cobos la semana pasada, cuando en un acto en el sindicato de Camioneros relató que su esposa, la Presidenta, "todas las mañanas me dice: ’Qué vicepresidente me pusiste’". Los Andes reveló el domingo que algunos sectores del Gobierno querían que al regreso de África, Cristina le pidiera la renuncia.

"¿Todos hacen política y quieren que yo me quede plantado en una maceta?", cuenta un íntimo colaborador de Cobos que fue la primera frase que soltó el vicepresidente cuando se enteró que el ex presidente Néstor Kirchner lo había desacreditarlo públicamente, el viernes pasado, en un acto sindical. "Vienen por mi renuncia", alertó a su equipo.

Según Randazzo, "Kirchner quiso decir ’a este hombre lo elegí yo y ahora está atentando contra lo mismo que había adherido’. Cobos abortó la posibilidad de que la Concertación siga en el tiempo", se lamentó.

Con Cristina en el exterior, el vice quedó a cargo del Ejecutivo y jugó fuerte: volvió a pisar la Casa Rosada y hasta armó actividades para la foto -algo que no había hecho desde su pelea con los Kirchner- lo que causó una irritación profunda al matrimonio del poder.

Ayer, distintas fuentes del entorno más cercano a Cobos coincidieron en que dieron por descartada la iniciativa de una consulta popular cuando desde el Poder Ejecutivo contestaron que no le pidieron la renuncia. "Sí, sí, la propuesta la damos por caída", dijo Alfredo Cornejo, intendente de Godoy Cruz y uno de los operadores más estrechos del Vicepresidente.

Sin embargo, el tema se volverá a analizar posiblemente hoy al mediodía entre Cobos y algunos de sus colaboradores en Consenso Federal (ConFe), entre ellos Daniel Katz, Mario Meoni y el mendocino César Biffi, ex candidato a gobernador. También estará el rionegrino Pablo Verani.

Los voceros cobistas reaccionaron con velocidad para neutralizar la onda negativa que recibió la sugerencia del cobismo de apurar una consulta popular. "Fue una apurada al kirchnerismo para que no sigan pegando más, y que se termine este hostigamiento" al Vicepresidente, dijo una de las fuentes. De esta forma le pusieron un candado a la idea.

Pero anticipan que Cobos seguirá con su habitual actividad oficial que irrita a la Presidenta. Mañana se encuentra en su despacho del Senado con los dirigentes agropecuarios que armaron la Mesa de Enlace, que llegarán con varios intendentes bonaerenses.

Está a la vista que la pelea del binomio presidencial, como en las series de la tevé, continuará. CC

Florencia Randazzo - Ministro del Interior

“Eso es payasesco; ¿quién le ha pedido la renuncia?”

Gerardo Morales - Titular de la UCR

“Lo que tendría que hacer la Presidenta es llamarlo al Vicepresidente”.

Hugo Biolcati - Pte. Sociedad Rural

“No necesita el Vice revalidar su título ante la gente que lo votó”.

Hasta aquí legamos. Nos aburrimos. Pero si usted, lector, quiere echar una mirada, pónga el buscador Google y verá el resultado del Cobos sí o no. Así se monta un operativo de prensa.

Lo hacen cada día.

Operativo





Por Tabaré

“Lo que me contó el amor de Laura” es un título fantástico de Alejandro Dolina. Es poesía, tiene calle y ya marca un territorio. Lo traemos por otro título y como para malgastarlo, ya que tiene que ver, no con la poesía sino con los operativos de prensa: lo que me costó el chiste sobre Cobos. Néstor Kirchner escribió sobre el tema, simplemente contó públicamente y como un chiste lo que durante los desayunos suele chicanearlo Cristina, “mirá que vicepresidente me pusiste”.

El K les dejó la pelota picando.

Hay que reconocerlo. Durante todo ese día y fuera de todo contexto, las radios y los multimedios encuadrados orgánicamente, fueron implacables con la frase. ¿Entonces, ella no eligió? ¿Entonces Kirchner, es un autoritario o un tirano? Y no hubo manera de bajarse de ese caballo.

Y no pararon ahí.

La nota publicada en Clarín, pagina 3 en la edición de hoy, 24 de noviembre, es una más de todas las que viene publicando ese diario desde ayer cuando dio la patada inicial al operativo Cobos- si o no: plebiscito. Y lo que intentamos descular en este escrito, es como se hace un operativo. O como hace los operativos el grupo más poderoso de los multimedios nacionales. Dice la nota:

Regresó Cristina, no habló de Cobos y hoy recibe al presidente mexicano, es el titulo. El cronista que firma se llama Leonardo Mindez- Cristina Kirchner y el mexicano Felipe Calderón visitarán este mediodía el mural olvidado de David Alfaro Siqueiros, "Ejercicio plástico". La obra es de 1933, pero su título bien podría referir a lo que necesitan la Presidenta y su vice para llegar juntos hasta 2011.

Este es el primer chiste del cronista: chicana, “como llegar juntos a 2011”. Un chistecito, libertades que uno se toma, total, de la presidenta se puede mandar verdura. Y ya sigue cro cro la historia del héroe “no positivo”.

“Enfrentados desde la noche del "no positivo", hace ya cuatro meses, Cristina regresa hoy a la Casa Rosada y Julio Cobos, al Senado, después de una semana en la que el vice aprovechó la ausencia presidencial para desempolvar su despacho en Gobierno con algunas audiencias.

Desde el norte de África, Cristina pidió detalles y se mantuvo al tanto de los movimientos de su vice. Le corrió un frío por la espalda ante la posibilidad de que vetara la ley que restatizó todas las jubilaciones. Pero no hizo ninguna mención pública sobre Cobos durante el viaje, ni cuando pisó Aeroparque, ayer por la mañana.

Fue Néstor Kirchner el encargado de la reprimenda oficial -con la confesión de que su esposa le reprocha cada mañana el haberle "puesto" al mendocino de vice-, pero el malestar por los últimos movimientos de Cobos y su acercamiento al radicalismo se agudizó en todo el Gobierno”. Etcetera”

Etc. Etc. Dejemos esto por un rato.

Rastreando de antecedentes del Operativo Clamor Cobos sí-no plebiscito.

Tenemos que ya el domingo, después de toda la cachimba del viernes, en tapa y título catástrofe, el Gran Diario Argentino larga que “existe máxima tensión entre la Presidenta y Cobos”.

Así, sin anestesia.

Y pensando, la única tensión fue el chiste de Néstor Kirchner al decir lo de Cristina durante los desayunos y el “que vicepresidente me pusiste”. (Sería bueno que el K tomara nota que los chistes o lo que diga siempre es pasto seco y agarra fuego al toque.) Pero chiste o no, la verdad no importa.

Cobos sí o no.

Ya viene con fritas.

Y sueltan la idea del plebiscito: que el pueblo elija entre Cobos “sí o no”. Una idea ridícula pero como son la banca, pueden darse el lujo de inflar el globo, de la mentira, la insidia y seguir operando contra el gobierno nacional como lo vienen haciendo desde antes que Cristina asumiera la presidencia de la Nación.

Nada nuevo.

Pero hay algo, la “idea”, del plebiscito, de la tensión, de ponerlo a Cobos en tapa de los diarios y hoy en toda la red que ellos mismos manejan, se deberá hablar del plesbicito, de que si se la banca la presi, que si Kirchner es dictador o autoritario –Grondona dixi.

Sigamos.

Pero volvamos al hoy lunes, donde se mandan como nota posta que Cristina no habló con Cobos –como si ella tendría que hablar con un hombre que ha inaugurado un nuevo código moral en nuestra sociedad -código donde la falta de ética es valentía, para ser suaves.




Entonces, vemos como ya están montados en pleno operativo y este supersensitivo periodista de nombre Leonardo Mindez, cronicó en el gran diario que “Desde el norte de África, Cristina pidió detalles y se mantuvo al tanto de los movimientos de su vice. Le corrió un frío por la espalda ante la posibilidad de que vetara la ley que restatizó todas las jubilaciones.

¿No es mucho?

Le corrió un frío por la espalda…

Y uno se pregunta si este buen periodista Mindez estaba ahí, estaba en el avión, o estuvo siquiera en el Aeroparque cuando llegó la presidenta. Porque para que haya presenciado que a la presidenta le corrió un frío por la espalda hay que estar bien cerca.

O tal vez es una persona con poderes extrasensoriales o todo es mas chiquito y es lo que parece ser, un escribidor bien pago –por lo menos eso es lo esperable. No vaya que se pase al ridículo por dos pesos.

Pero tenemos que el operativo Cobos ya instalado.

La agenda la impone Clarín y al que no le gusta, se jode. A Cobos, desde antes del no positivo, le dieron la orden que se quedara sentado en el escritorio de vice. Fue una orden y la cumple. Y por eso cada tanto lo levantan, lo ponen con cara de muñeco recién afeitado y ahí lo dejan.

Ya lo van a escupir. Para el poder, son descartables. Y Cobos no puede, no podrá quitarse el estigma del deshonor, aunque ahora los medios lo protejan. (No hay que enojarse con la realidad)

Pero nos fuimos de tema.

¿Adonde apunta esta operatoria?

Clamor por Cobos.

Es una más. Una más y después otra más. El no jodemos más no existe para el poder.

Si no Cobos, está la inseguridad, está la efedrina, está la valija del agente de la CIA, está la plata que el K sacó cuando era gobernador, está la musa acusadora, está… operativos.

Uno tras otro. Que estos tipos no respiren.

Y lo hacen con total impunidad. Manejan la agenda. Y chitón.

Es la democracia. Lo que piensa la gente, muchos ciudadanos, las radios andan a la perfección con el ánimo de la gente.

Es la democracia, estúpido. Poder discutir y opinar. Opinar hoy si Cobos sí o Cobos no, es la democracia, es la libertad.

En realidad, ante un operativo de agenda diaria, la democracia se comprime mucho más de lo que me costó el amor de Laura. El gilastro solo tiene derecho a decir tres cosas, si, no o no sé.

Hasta ahí llega la libertad del sistema. Eso es lo que el “hombre común, la ama de casa”, etc., pueden hacer y decir por la libertad: no, si o, no sé. No puede remar contra este poder. O por ahí, uno intenta al menos, descularlo. Pero no nos podemos olvidar que estamos “hablando sobre la agenda que ellos nos imponen”, valga la paradoja.

Y de ahí no te movés, guacho.

Y vamos con el clamor Cobos.

Un operativo. Uno más. Y no se inmute amigo –diría Tuñón- usted sabe, la vida es dura.

Y si quiere ver la vida color de rosa, eche veinte centavos en la ranura. O distráigase leyendo lo que al Negro Dolina le costó el amor de Laura.

La poesía siempre es un buen rincón para el alma.

jueves, 20 de noviembre de 2008

Un funeral para las AFJP

El kirchnerismo estima que reunirá el voto favorable de al menos 42 senadores. La oposición defenderá diferentes proyectos.

Confiado en su propios números, el kirchnerismo buscará hoy en el Senado convertir en ley el fin del sistema de jubilaciones privadas. El porotómetro K oscila entre algo más de 42 senadores que apoyarán en general la iniciativa –incluidos varios opositores– y un mínimo de 38 que defenderán cada uno de los 22 artículos que tiene el proyecto aprobado por Diputados. Cifras que le permitirían al oficialismo sellar la disolución de las AFJP sin conceder cambios en la iniciativa. Con escasas chances de torcer la votación, la oposición se abroquelará en el rechazo al proyecto oficial. Pero luego cada bloque defenderá su propia propuesta para el sistema previsional.

A la misma hora en que varios senadores peronistas anti K y oficialistas díscolos participaban junto a Julio Cobos y otros legisladores radicales de un homenaje al abrazo Perón-Balbín (ver página 14), el bloque kirchnerista se reunía para pulir los detalles de la sesión de hoy, convocada a las 10.30. El tema excluyente fue el proyecto que devuelve a manos del Estado todo el sistema previsional.

Allí repasaron los números propios. La cuenta arrojó un saldo favorable de al menos 42 votos a favor del proyecto, sobre un total 72 senadores. La bancada que dirige el rionegrino Miguel Angel Pichetto también contabilizó las bajas: los salteños Juan Carlos Romero y Sonia Escudero votarán en contra; el cordobés Roberto Urquía, también en contra del proyecto oficial, no asistirá a la sesión. Otros díscolos, como los santafesinos Carlos Reutemann y Roxana Latorre, votarán en general a favor de la iniciativa, pero no acompañarán todos sus artículos.

El oficialismo también contará con la adhesión de varios senadores de la oposición. El socialista Rubén Giustiniani, el neuquino Horacio Lores (MPN) y los aristas fueguinos Juan Carlos Martínez y María Díaz votarán favorablemente en general y mantendrán disidencias en particular. Lo mismo hicieron los diputados de sus partidos en la Cámara baja.

El trazo fino le garantiza al kirchnerismo un piso de 38 votos, lo que aleja cualquier riesgo de tener que modificar en el recinto algunos de los puntos del proyecto, una de las principales preocupaciones de Pichetto.

A diferencia de lo que ocurrió durante la disputa por las retenciones móviles, la resistencia opositora al proyecto oficial no pasaría de lo testimonial. A pesar de acordar con la necesidad de terminar con las jubilaciones privadas, la mayoría de las bancadas de la oposición propondrá proyectos alternativos o planteará modificaciones o incorporaciones al texto oficial. Un abanico que va desde la Unión Cívica Radical, la Coalición Cívica y el PJ anti K hasta algunos partidos provinciales, además del socialismo, pese a su apoyo en general al proyecto del Gobierno.

Por Miguel Jorquera

(Macri y) La política de los forros



Por Pablo E. Chacón

Insistir sobre las políticas sanitarias del PRO acaso sea una pérdida de tiempo. Si se es capaz de entender la ideología de los líderes del neopopulismo de derecha que gobierna hoy la ciudad autónoma de Buenos Aires, sin dudas es una pérdida de tiempo. Pero no es perder el tiempo volver sobre esos tópicos, que son asuntos públicos, cuando existen víctimas y afectados por las políticas sanitarias del PRO.

Aprovechando la herramienta conceptual ya desplegada en esta revista (que Macri no es que no hace sino que por el contrario, hace -y deshace), la indiferencia con la que su fuerza política está tratando al programa de reparto gratuito de preservativos en hospitales públicos, centros asistenciales y entre organizaciones no gubernamentales que se ocupan de lo que no se ocupa el estado comunal, es decir, enterar a los no enterados sobre el uso y la función que suele cumplir ese casquete de goma vulgarmente llamado forro, por ejemplo en discotecas y colegios.

Esta posición tal vez no debería sorprender si se recuerdan las no tan añosas posiciones del PRO en materia de educación sexual y de unión civil entre homosexuales. Aprobada fue la normativa, a pesar de la cerril negativa de la iglesia y de algunos de sus representantes civiles, particularmente representados en la atrabiliaria figura del ex legislador Jorge Enríquez, un radical de derecha (si se disculpa el oxímoron).





“Hace meses que el gobierno de la ciudad no entrega preservativos, y esto es un gran retroceso porque no había sido fácil instalar el tema en las consultas hospitalarias”, dijo hace unos días a un matutino porteño el secretario del comité de sida del Hospital Ramos Mejía.

Este año, el año del PRO, no hubo preservativos en los hospitales (que contaban con cinco millones que se repartían entre las treinta y tres instituciones), que tuvieron que arreglarse, ante la demanda pública, con los sobrantes del 2007 y con el millón de unidades cedidas por la Nación. Esa situación, sotto voce, sirvió para despejar otra: la falta de insumos y suministros sanitarios en general y la falta de insumos y suministros sanitarios en particular para testeos de VIH, sumados al cierre de los dispensarios donde se efectuaban los análisis.

Problemas de presupuesto: como si la lógica del capitalismo argentino, prebendario y periférico, no necesitara, todavía, de la reproducción de su fuerza de trabajo, o bien la necesitara sólo una elite, un grupo de privilegiados e ignorantes de lo que llevan y traen sus cabezas.

A ese argumento (repugnante), lógicamente lo sostiene otro: imantados por las palm, los I Pod y el resto de la bazofia que inventa la inteligencia de los países centrales para mejorar el control social, las chicas y los chicos PRO están sometidos a un obstáculo epistemológico que redunda en una ceguera ideológica que a su vez redunda en otro error político y filosófico: que el pragmatismo no tiene ideología y que cada uno se salva como puede.

Esa es la responsabilidad según Ari Paluch, abaratada para disfrazar cómo vigilar y cómo castigar. A falta de una economía, represión pedida por radio, con voz suave y pautada, clásico de gordo dormilón.

Las denuncias sobre las violaciones a los compromisos del poder político con la sociedad civil, fueron de varias asociaciones civiles y ONG’s embarcadas en el cuidado, la erradicación, detección y cronificación de la perfidia de ese virus que finalmente aterrizaron en la Legislatura, donde la diputada Gabriela Alegre (de Diálogo por Buenos Aires) confeccionó ocho pedidos de informes con destino al Ejecutivo, de los cuales sólo el último tuvo respuesta, y acaso por el sonoro ruido de los clarines que hubiera producido otro desaire en un tema que compromete la salud pública de todas las vecinas y vecinos y no sólo la de los infectados o eventuales infectados.

El ministro de Salud PRO, Jorge Lemus, no tuvo respuesta, no tiene respuesta y al parecer no tendrá respuesta. El ministro nunca tiene respuestas y cuando habla –o cuando lo dejan hablar– es para que a los cinco minutos tenga que desdecirse. ¿Será otro de los objetivos del Guasón? Es posible. Pero antes de que se vaya (si es que se va), o de que lo echen (si es que lo echan), ya hizo el trabajo sucio: pedir la renuncia de los treinta y tres directores de los hospitales porteños y lo más importante, centralizar en el Ejecutivo la compra de insumos sanitarios.

Seamos claros: la diputada Alegre recibió, en la Comisión de Salud del Palacio de las Leyes, de boca del titular de la salud del PRO, primero una respuesta (“es un problema administrativo, hay cuatro millones de preservativos que están por distribuirse”), y a los días otra que –consta en versión taquigráfica– negaba la anterior: reconocía que no existían esos preservativos.

Seamos pragmáticos: si los insumos sanitarios están centralizados en el Ejecutivo, también centralicemos (o autoricemos) qué tipo de respuesta dar a los medios que la pidan. Así sucedió después de que el escritor y periodista Pedro Lipcovich, de Página/12, destapó cómo ahorra el PRO en la dimensión enfermedades inmunodepresivas y en la prevención del sida. Seamos pragmáticos, para el Guasón, es identificar la salud pública con un gasto y tomar como excusa que las enfermedades no son de derecha o de izquierda, reconociendo, quizá de manera inconsciente, que la derecha y la izquierda existen y que la Parca, a la hora del sablazo, no tiene en cuenta la ideología: lástima que se escapó lo de ideología.

Este medio sólo pudo hablar con el doctor Marcelo Losso, jefe del servicio de inmunocomprometidos y secretario del comité de sida del Hospital Ramos Mejía. El resto, las secretarias de los responsables de la misma área del Hospital de Clínicas, del Hospital Fernández, del Hospital Rivadavia, dijeron que los profesionales no hablan con periodistas sin autorización previa de la central de prensa del Ejecutivo, cerrando el círculo virtuoso de la centralización, sanitaria e informativa.

Sin embargo, la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires, hizo público, a principios de mes, que las quejas de los usuarios son múltiples, alcanzando un 64 por ciento de unanimidad respecto a la dejadez y la suciedad de los hospitales.

Para que esa desidia continúe es que hacen falta los forros.

Un antídoto para hacer frente a posibles cesantías





“Hay que avanzar a fondo en la protección del empleo, hay que avanzar en la prohibición de los despidos, porque las empresas están despidiendo por si acaso”, exhortó el secretario general de la Central de los Trabajadores Argentinos (CTA), Hugo Yasky. Este reclamo al Gobierno se suma al pedido de la CGT para impulsar una indemnización agravada en caso de despido con el objetivo de impedir cesantías masivas en la actual coyuntura de enfriamiento de la economía.

Yasky afirmó en conferencia de prensa que “el Estado nacional está legitimado como para tomar medidas drásticas, no se pueden discutir medidas gatopardistas” en la defensa del empleo. A su criterio, la prohibición de los despidos es “la única medida viable para garantizar poner freno a la actitud de los sectores empresarios, que después de haber acumulado ganancias de manera extraordinaria durante cinco años, ahora están despidiendo por si acaso, por si las moscas”.

De este modo, como ya lo había anticipado, la CTA se pronunció a favor de que el Gobierno impulse la prohibición de realizar despidos por parte de las empresas por un período de 180 días y abogó por la sanción de una ley que prohíba las cesantías sin causa justificada. Sin embargo, la cuestión no ha entrado aún en la agenda de los partidos políticos, a excepción de Izquierda Socialista, que lo impulsó en Córdoba. Por lo tanto, más allá de la propuesta no existe todavía un proyecto de ley que permita ingresar el asunto a nivel parlamentario.

La central conducida por Yasky descartó la validez de los subsidios y de la indemnización agravada como medidas para frenar despidos masivos. Sus referentes sostienen que la emergencia económica también es social y por lo tanto cada empresa debe demostrar en forma fehaciente que tiene que reducir sus puestos de trabajo por la crisis. Además, enfatizan que las causas económicas invocadas en general son falsas y tiene por objeto obtener beneficios del Gobierno, como los subsidios. Tampoco consideran eficaz la doble o triple indemnización.

El Consejo Directivo de la CTA, a través de Yasky, informó que la central propiciará ante el Gobierno la conformación de un Consejo Federal de Desarrollo que instrumente políticas para “elevar la capacidad de consumo de los trabajadores”, como herramienta para enfrentar “la recesión que se avecina”. Yasky agregó que “es necesario un Consejo Federal de De- sarrollo que integre a centrales de trabajadores, empresarios y gobernadores”, ya que “es fundamental impulsar un programa anticrisis, para aumentar el nivel de vida de los sectores más postergados”.

Asimismo, la CTA anunció la realización de una marcha nacional de trabajadores que, provenientes de todas las provincias, llegarán el 12 de diciembre a la Plaza de Mayo, acompañados por el movimiento Los chicos del Pueblo. La movilización llevará el pedido de “un megaplan” de obras públicas, la universalización de la asignación por hijo que incluya a desocupados y trabajadores en negro y un aumento para los jubilados antes de fin de año. Yasky también informó que la central reiterará el pedido de personería gremial al Ministerio de Trabajo adjuntando al expediente el fallo de la Corte Suprema de Justicia, que según dijo, “reafirma el pedido como acto de derecho”. Al respecto, Víctor De Gennaro, secretario de Relaciones Institucionales de CTA, puntualizó: “No queremos recortar el derecho de los trabajadores de la CGT, pero tampoco admitimos que nos quieran impedir el modelo que construimos”.

Suspender despidos



Recetas para combatir el despido “preventivo”

La discusión por la Ley de Emergencia refleja la puja entre trabajadores y empresarios por las medidas patronales frente a la crisis. Estudian propuestas contra conductas antisociales de las patronales. Acercamiento a Lozano y el SI.

La puja entre los trabajadores y los sectores empresarios llegó ayer al Congreso. El oficialismo en Diputados aceptó analizar que se incluya dentro de la prórroga de la Emergencia Económica la “prohibición para despedir personal por 180 días”. Este fue un pedido puntual realizado por el diputado Claudio Lozano, en consonancia con las exigencias elevadas al Gobierno por la CTA (ver aparte). A su vez, diputados del bloque SI, que conduce Eduardo Macaluse, también solicitaron ayer que se sancione alguna ley que tienda a preservar el empleo. Por otro lado, el ministro del Interior, Florencio Randazzo, reconoció que la prioridad del Ejecutivo es generar y mantener empleo.

“Nunca nos oponemos a medidas que vayan en ese camino”, aseveró el funcionario. Frente a este contexto de incertidumbre internacional y local, la UIA –en su afán de brindar certidumbre– reconoció que muchas empresas multinacionales están despidiendo personal “por si las dudas”.

En los pasillos del Congreso suena cada vez más fuerte la necesidad de tomar alguna medida para defender los puestos de trabajo frente a las decisiones del sector empresario de suspender o despedir personal “por si las dudas”. Además del anteproyecto redactado por Héctor Recalde para implementar una doble y triple indemnización, otras ideas comenzaron a sonar. Durante la discusión sobre la Emergencia Económica en la Comisión de Presupuesto, el diputado Claudio Lozano solicitó incluir dentro del capítulo social de la ley dos modificaciones: la prohibición para despedir personal por 180 días y la asignación universal por hijo.

Desde el bloque K aceptaron escuchar la propuesta de Lozano y le solicitaron que la haga por escrito. El punto que tendría más chances de ser incluido dentro de la Emergencia es la prohibición de los despidos. De todas maneras, el oficialismo firmó el dictamen de mayoría tal como llegó del Ejecutivo y Lozano firmó su proyecto. Las modificaciones finales se realizarían en el recinto, en caso de que el Ejecutivo acepte esa inclusión. Y de modificarse la normativa, Lozano comprometió su voto positivo, que podría arrastrar a los del bloque del SI.

Mientras tanto, Hugo Moyano, titular de la CGT, ya tiene en sus manos el anteproyecto de ley para implementar una doble y triple indemnización.

“Ahora se verá el sentido de oportunidad para aplicarla”, señaló el diputado Héctor Recalde (FpV), aunque volvió a aclarar que es preferible “apostar a un acuerdo” entre el sector privado y el Gobierno. La presión es la principal arma de fuego de la central obrera. Desde el Frente para la Victoria interpretan la arremetida de la CGT como “la necesidad de resarcirse como gremio frente a sus afiliados y no porque crea que es la medida correcta a tomar”.

Otros diputados también reclaman que el Congreso tome cartas en el asunto. Tanto Delia Bisutti (SI), como Ariel Basteiro (Encuentro Social y Popular) y Oscar Massei (FpV), manifestaron la necesidad de que el Parlamento no llegue tarde con las medidas tendientes a “prevenir males mayores”. La legisladora del SI indicó ayer que el Congreso tendría que sancionar “alguna ley para evitar despidos de trabajadores”.

Por el momento, el Ministerio de Trabajo está presionando fuertemente a través del procedimiento preventivo de crisis, por el cual todas las empresas tienen que informar al Ejecutivo cualquier despido. De no hacerlo, entra a correr automáticamente la conciliación obligatoria. Sin embargo, el ministro del Interior, Florencio Randazzo, reconoció que el “Gobierno estudiará todas las medidas posibles para evitar que se produzcan despidos”.

Por su parte, la Unión Industrial Argentina volvió a criticar la iniciativa de “doble y triple” indemnización de la CGT y el pedido de prohibición de despidos de la CTA, al calificarlas de “medidas facilistas”. Más allá de estas críticas, UIA no recomendó ninguna contrapropuesta, a pesar de que su titular, Juan Carlos Lascurain, aseguró de que muchas multinacionales están despidiendo personal “por si las dudas”.

Por Sebastián Premici

La Bicameral recomendó expropiar AA y Austral



Todo por un peso

La reunión de la Comisión Bicameral se pronunció tras fracasar en obtener una explicación clara de Marsans, el grupo español que todavía controla la línea de bandera. Pronunciamiento unánime, con disidencias parciales.

La Comisión Bicameral de Seguimiento de las Privatizaciones dictaminó ayer “propiciar” la sanción de una ley que declare de “utilidad pública y sujetas a expropiación” a Aerolíneas Argentinas y Austral, consolidando el marco político para que el Gobierno avance con esta iniciativa. El pronunciamiento fue unánime, aunque con una disidencia expresada por el radical Rubén Lanceta y el macrista Esteban Bullrich respecto de las formas para rescatar las empresas: los opositores sugieren hacerlo selectivamente, recuperando sólo los activos, mientras que el resto impulsa una operación integral, que dejará sobre las espaldas del Estado el millonario pasivo de las compañías. Pero no hay voz parlamentaria que hasta ahora se haya alzado en contra de la recuperación por esta vía más drástica y que podría formalizarse a través de un pago simbólico a los españoles de un peso.

A instancia del oficialismo, Diputados ya comenzó a redactar el proyecto de ley sugerido por aquel cuerpo. El Poder Ejecutivo, en tanto, avanza con su propia estrategia para tomar el control total de las líneas aéreas técnicamente en estado de disolución, camino que podría incluir la variante de la intervención judicial.

El dictamen leído a última hora de la tarde por el titular de la Bicameral, Mariano West, no tiene implicancia legal inmediata, ya que sus recomendaciones no son vinculantes, es decir, de cumplimiento forzoso, pero tienen implicancias políticas insoslayables. El pronunciamiento de ayer (al que en el primer momento sólo le faltaron dos firmas) da también la pauta de que se están cumpliendo todos los pasos formales necesarios para tomar una decisión que en el Congreso todos ven como ineludible. Fue, además, corolario de una tarde de sainete.

Después de escuchar al Tribunal de Tasación, al secretario de Transporte, Ricardo Jaime, y a la Auditoría General de la Nación, los legisladores de ese cuerpo citaron a los accionistas privados para que informaran sobre su posición, irreconciliable con la del Estado. Mientras que el Tribunal de Tasación de la Nación fijó un valor negativo en 622 millones de dólares para las compañías, valuadas por el método del flujo de fondos, el Crédit Suisse las cotizó en un promedio de 350 millones. Así, imposible llegar a un acuerdo de partes para formalizar “la compra de las acciones”, según postulaban los legisladores hasta media tarde.

La convocatoria a los accionistas privados fue dirigida a Horacio Fargosi, presidente de Aerolíneas y vice de Interinvest, la formación jurídica a través de la cual los españoles de Marsans intervienen en la privatizada. Nada hacía presumir que el convite estaba orientado a la persona equivocada, hasta que él mismo fue ayer al Parlamento para explicar que no era el interlocutor apropiado para responder a ninguna pregunta, cosa que debían hacer los apoderados Vicente Muñoz y Eduardo Aranda, no presentes en el lugar.

Así las cosas, los legisladores decidieron pasar a cuarto intermedio hasta mañana a la espera de los voceros con la jerarquía requerida, con lo que el cónclave se terminó expeditivamente. Tan rápido como volvieron a sesionar cuando advirtieron que los visitantes dejaron en la secretaría del cuerpo una nota en la que fundamentaban su rechazo a la tasación oficial. Ese pronunciamiento escrito de la empresa, dejado como un presente por una vía informal, dio lugar a los parlamentarios a considerar que ya no había nada que preguntar a nadie y se reunieron ipso facto para redactar aquel dictamen. En rigor, discutido días antes. Pero apurado por la chicana de los accionistas privados.

El pronunciamiento ratifica en primer lugar el criterio utilizado por el Tribunal de Tasación y los resultados de su trabajo; recomienda al Poder Ejecutivo nacional que “arbitre las medidas para garantizar el servicio público (...) considerando que las diferencias de criterio entre las partes no hace factible el rescate” según los prevé la ley 26.412, que habilita al Estado a comprar las acciones. Finalmente, la Comisión resuelve propiciar la sanción de una ley para expropiar las acciones de Aerolíneas y Austral que podría conducir a formalizar la operación por un valor simbólico de un peso, habida cuenta de que se compra algo con valor negativo.

Lanceta y Bullrich avalaron el texto, salvo en este último punto. Para ellos es mejor rescatar sólo los activos, tangibles e intangibles, dejando el pasivo sobre los españoles. Para los oficialistas, esta vía habría implicado impulsar la empresa a la quiebra y paralizar la operación por un tiempo indefinido, amén que gran parte del pasivo de 1000 millones de dólares es a favor del propio Estado. Pero no hay discrepancias acerca de que ya se agotaron las vías para buscar un acuerdo de partes, sobre la base de un precio consensuado.

Nadie alude, siquiera, al acta acuerdo que firmaron Jaime y los españoles el 17 de julio pasado y que contemplaba zanjar las eventuales diferencias sobre el valor accionario a través de un tercer tasador independiente, que tendría que laudar con un juicio inapelable.

“No puede ser que valga (el acta) para algunas cosas y no para las otras. Si no vale, entonces (Julio) Alak no puede ser gerente”, cuestionaba ayer Jorge Molina, subgerente general y hasta hace días vocero de AA, quien escoltó a Fargosi en la singular visita al Parlamento. Es cierto que, estrictamente, la vigencia del documento expiró en septiembre, pero las partes lo prorrogaron de hecho. Hasta ahora: para Planificación y para el Congreso lo único que talla es la ley de rescate accionario.

Para el directivo de Marsans, todo es una puesta en escena para darle legalidad a la expropiación ya resuelta. “El Congreso puede fijar las pautas para el Estado como comprador. Pero no puede imponernos a nosotros condiciones como vendedores”, acota atinadamente, recordando que siempre queda la vía de reclamar al Estado argentino una indemnización ante el Ciadi.

Mientras, los abogados estatales hacen lo suyo para que la firma hoy cogerenciada por Marsans pueda estar plenamente en la órbita pública, sin ninguna interferencia. Los criterios no son unánimes, aunque ganó cuerpo la idea de invocar la condición de servicio público que tiene la prestación aerocomercial, según el Código Aeronáutico, la ley de recompra de acciones, incluso, la de Abastecimiento. La duda es si esta invocación, y el argumento de que los españoles no garantizan la prestación, es suficiente para que el Ejecutivo intervenga per se una empresa hoy amparada bajo la Ley de Sociedades Comerciales.

En la búsqueda de una cobertura legal apropiada, que minimice el riesgo de un contraataque español en los tribunales, el ministerio de Julio De Vido se estaría inclinando por pedir a la Justicia que ordene la toma de Aerolíneas, Austral y el resto de compañías que integran el grupo privatizado a principios de los ’90 y hoy en miras de reestatización.

Por Cledis Candelaresi

Carrió y demás, miran para el costado



Los platos rotos

Por Mario Wainfeld- “Todos nos hemos convertido en vecinos inmediatos, de manera que cualquier sacudida en cualquier lugar del planeta se difunde con velocidad extraordinaria a toda la población mundial. Pero este presente común no hace pie en un pasado común ni garantiza en absoluto un futuro común. (...) Puede que en la marea del peligro todos (en la expresión tan bonita) ‘vayamos en el mismo barco’ pero también aquí hay capitanes, pasajeros, pilotos, maquinistas y ahogados.”

Ulrich Beck,

La sociedad del riesgo mundial

La CTA pidió la suspensión de despidos por seis meses. Lo hizo en una conferencia de prensa que exteriorizó su revitalizada mística interna, luego del resonante fallo de la Corte sobre representación sindical.

La CGT mantiene a la palestra su moción de duplicar o eventualmente triplicar la indemnización por despido incausado. Las demandas tienen diferencias pero su norte es similar, revelador de la existencia de preocupaciones y diagnósticos compartidos por las dos centrales de trabajadores.

El objetivo común es evitar que, en la puja distributiva de los efectos de la crisis mundial, los trabajadores se queden con la peor parte. La traducción política de la emergencia, proponen las dos centrales, debe ser una normativa que refuerce la protección y la solidaridad social.

- -

Leyes añejas: La Constitución garantiza a los trabajadores “protección contra el despido arbitrario”. Las leyes laborales desde los ’40 en adelante fijaron, como regla, que esa protección no equivalía a suprimir los despidos ajenos a la responsabilidad del trabajador (“estabilidad propia”) sino a arbitrar una indemnización compensatoria (“estabilidad impropia”). La indemnización (tarifada por ley) no funciona como una sanción al abuso patronal sino como un disuasivo económico (por un lado) y una compensación “alimentaria” para el trabajador.

La jurisprudencia habilitó compensaciones más generosas o aun reincorporación frente a ciertos excesos patronales, por ejemplo discriminación, despido con ribetes dañosos particulares. Las leyes también trataron de limitar la disponibilidad patronal en casos considerados dignos de cobertura más vasta: los estatales, los representantes sindicales, las mujeres embarazadas, sin agotar la nómina.

Pero, yendo de vuelta al promedio, el principio es que el empleador puede prescindir de su dependiente, pagando una cifra predispuesta por ley, predecible de antemano.

Ese esquema parido entre los ’40 y los ’70 tenía un implícito como telón de fondo: la existencia de pleno empleo, que posibilitaba en un plazo prudencial la reincorporación del despedido al mercado de trabajo. Ese contexto era exótico en América del Sur e infrecuente en el Primer Mundo, una excepcionalidad argentina que capotó en el último cuarto del siglo XX. La rareza explicaba (dejamos de lado, en esta nota, si justificaba) la falta de seguro de desempleo. La lógica sindical predominante lo consideraba un distractivo individualista, un obstáculo para la cultura del trabajo que tenía como bandera (factible y no utópica) el pleno empleo. La carencia de esa red se mantuvo cuando el contexto cambió, por falta de capacidad adaptativa o por atavismos de dirigentes y de sucesivos gobiernos.

La CGT y la CTA toman el centro de la escena y reclaman una interpretación aggiornada del artículo 14 bis. A su ver, el despido infundado, en la actual contingencia, deviene arbitrario. El proyecto de la CTA los castiga con la nulidad. El cegetista, de su asesor y actual diputado Héctor Recalde, agrava su peso económico para desalentarlos pero no los invalida.

- -

La república desangelada: Un déficit hermana a muchos payadores que cantan loas a la república o a “los mercados”: es la sustracción del conflicto. Los despidos no son sólo un costo eventual de las empresas, son (cuanto menos, pueden ser) un recurso en las relaciones de fuerzas. Nadie lo expresó mejor que Carlos Menem cuando enunció “ramal que para, ramal que cierra”. No era ese un mensaje técnico sino de autoridad. El punto no era el equilibrio financiero sino quién tenía la manija. Mutatis todo lo que usted quiera mutar: acá y ahora, cuando las corporaciones patronales y las sindicales debaten si hay que acentuar o relajar la protección contra el despido, hablan de poder. También de cómo se prorratean los costos de la posible merma del crecimiento.

El Gobierno activa los procedimientos de crisis que, bien usados, son otro modo de politización. La imposición de un trámite administrativo, bajo la tutela del Estado, atempera la iniciativa patronal, la ralenta. “Y cuando es necesario, hacemos el dos-uno con los muchachos”, futbolizan cerca del ministro Carlos Tomada. El espíritu de la institución, la mediación, aseguran en Trabajo y en la Rosada, es retraducido en forma de apoyo a los trabajadores.

El mecanismo, de cualquier manera, es paliativo, operativo en plazos cortos. Su eficacia aminora cuando se alarga el tiempo del conflicto. Concuerda con el activismo y con la concepción “paso a paso” del kirchnerismo, tanto como con su renuencia a innovar en derechos sustanciales.

Un déficit hermana a tantos republicanos y comunicadores: cuando se habla de seguridad jamás se alude a la estabilidad de los trabajadores en cuanto tales. Las reglas defensivas de esa seguridad se cuestionan por “rígidas”. La “seguridad jurídica” es la de los dueños del capital, la “seguridad urbana” la de todos.

- -

Silencios estrepitosos: Las principales fuerzas de oposición miran para otro lado, no se sienten concernidas por estos temas. Elisa Carrió cuestionó la triple indemnización personalizando con Hugo Moyano pero no aportó una idea, menos una propuesta. A la par de los radicales, la Coalición Cívica y el PRO, los compañeros peronistas disidentes no tienen discurso para nada que no provenga del Gobierno. Lo que está en cuestión, sin embargo, es esencial. Las propuestas de la CGT y la CTA son discutibles pero tienen el mérito de dar cuenta del problema y de avivar el debate. Nadie podrá tildarlas de revolucionarias ni de estructurales. Son entre moderadas y reformistas, transitorias, expresan conductas democráticas y sistémicas. Claro que, aun así, cortan a contrapelo de las experiencias argentinas en los últimos 30 años, cuando las coyunturas de zozobras socioeconómicas “derivaron” en debilitamiento de los derechos de los trabajadores. La dictadura arrasó con la Ley de Contrato de Trabajo y con muchas salvaguardas construidas en décadas. El peronismo en su estadío menemista y luego la Alianza se valieron de la flexibilización como llave maestra para disciplinar la protesta y así poder manejar a su guisa las variables económicas.

Las corporaciones patronales reclaman manos libres, un Estado activo a la hora de subsidiarlos pero manco para intervenir en el conflicto social. Para varios dirigentes empresarios la crisis, como de costumbre, es una oportunidad para tener a raya a los sindicatos y a un gobierno que no perciben como propio. Eso sí, no se les cae una idea que no atrase décadas, ni una que implique algún esfuerzo o cooperación sectorial. La chatura intelectual de las gremiales empresarias autóctonas no es una novedad, pero no deja de impresionar.

martes, 18 de noviembre de 2008

Pluralismo sindical, medios, política e eglesia católica




Por Horacio Verbitsky


Tamaño y prestigio- El fallo sobre pluralismo sindical sorprendió al gobierno. La opción entre el realismo de lo que es y el riesgo de avanzar hacia lo que debería ser. Cristina y Cámpora, Kirchner y la dura imposición de Reutemann. La construcción mediática de la realidad y la pugna por el Triple Play y la televisión digital. Silencio del Episcopado católico ante la imputación judicial a uno de sus miembros.

El fallo de la Corte Suprema sobre el pluralismo sindical cayó como una piedra sobre el Poder Ejecutivo, que necesitó dos días para elaborar alguna forma de estrategia. La mayor molestia oficial fue por la falta de aviso previo por parte de los integrantes del tribunal.

Contra lo que afirmó el diario La Nación, el dictamen de la Procuración General no lo suscribió Esteban Righi, sino la procuradora fiscal Marta Amelia Beiró de Goncalvez, quien no se pronunció sobre el fondo de la cuestión.

Sólo recomendó que la causa volviera a la Cámara de Apelaciones porque al rechazar el recurso de ATE no había contestado sus argumentos acerca de las leyes, decretos y resoluciones ministeriales que reconocen la coexistencia de distintos sindicatos con personería gremial en la Administración Pública. A esto se referían los ministros Carlos Tomada y Florencio Randazzo cuando dijeron, no por propia iniciativa, que el fallo de la Corte sólo se aplica a los trabajadores del Estado. El problema es que los jueces supremos no siguieron el dictamen de la procuradora Beiró y sus fundamentos en tratados internacionales de jerarquía constitucional alcanzan a los trabajadores de cualquier sector.

Tomada citó como respaldo de su hipótesis de que nada cambiaba con el fallo, la resolución 255 que firmó en octubre de 2003 y que garantiza a los sindicatos estatales superpuestos los derechos “a la retención de la cuota sindical y la representación del personal”. Sus considerandos citan los mismos Convenios de la OIT que el fallo de la Corte. Son aquellos que “establecen los principios y derechos fundamentales de libertad sindical y de negociación colectiva para todos los trabajadores”. Su extensión a los que trabajan en empresas privadas no debería presentar dificultades legales, constitucionales ni convencionales. El problema es político.

Los Hugos

Tanto la CGT como la CTA consintieron en bajar el tono de sus pronunciamientos pero sin resignar nada de los modelos opuestos de organización sindical que reclaman. El Hugo Negro y quienes lo acompañan en la Mesa Directiva de Azopardo pidieron al gobierno que llenara a su favor con una nueva ley los vacíos de un fallo que se pronuncia sobre principios generales pero poco dice acerca de su aplicación concreta. El Hugo Blanco de la Central alternativa no se entusiasma con una ley, que arrojaría el tema a la vorágine de un año electoral y daría una indeseable relevancia a la oposición liberal. En cambio impulsa como paso inmediato tres decretos presidenciales que establecerían:

1) protección contra el despido a los delegados electos por sindicatos inscriptos pero sin personería gremial;

2) descuento de los aportes sindicales en las planillas de liquidación de sueldos, privilegio del que hoy sólo gozan las organizaciones con personería gremial;

3) representación colectiva en negociaciones con la patronal para los sindicatos que tienen delegados en los lugares de trabajo.

Moyano y Yasky desarrollaron en el último año una relación cordial, que incluyó una conferencia de prensa y un paro conjuntos en repudio al asesinato del maestro Carlos Fuentealba, la coexistencia de ambas centrales en el Consejo Nacional del Empleo, la Productividad y el Salario Mínimo, Vital y Móvil y la movilización simultánea en respaldo de algunas políticas oficiales, como la resolución 125, la integración de un único sistema previsional o el regreso de Aerolíneas Argentinas a la administración estatal. Esa proximidad tiene raíces en las luchas compartidas contra el neoliberalismo.

En la década pasada Moyano integró el Movimiento de los Trabajadores Argentinos, MTA, que participó junto con la CTA en la mayoría de las movilizaciones contra la desregulación, las privatizaciones y el ajuste menemistas. La CTA tiene un modelo organizativo de afiliación directa y democracia interna distinto al de la CGT, pero cualquier comparación del momento actual con aquel del enfrentamiento de la JTP con la JSP peca de anacronismo. Mientras la CGT representa al sector formal privado, la CTA intenta hacerlo con los asalariados no formales (que todavía son cuatro de cada diez) y con los desocupados, que se han reducido en forma apreciable, además del sector público.

Pero ni la CGT ni la CTA organizan a los trabajadores del 88 por ciento de las empresas del país en las que no hay ni siquiera un delegado gremial. Yasky insiste en que no hay riesgo de atomización, así como la ley de divorcio no destruyó a la familia, pero que tampoco es posible soldar piezas incompatibles. No propicia un enfrentamiento con la CGT y cree que la legitimidad nueva que obtendría todo el sindicalismo mejoraría las posibilidades de ambas centrales.

El reaseguro

Así como el Poder Ejecutivo sospechó que la Corte Suprema abrigaba la intención política de diferenciarse de un gobierno al que supone débil, los malpensados en la CGT intuyeron un guiño oficial a la justicia para que fallara en ese sentido. Las respectivas hipótesis de complot y la consiguiente desconfianza revelan una cierta dificultad para acostumbrarse a un funcionamiento institucional sin tramoya ni trapisonda.

Esto no es extraño en la organización gremial, donde tanto el duhaldismo residual como el sindicalismo empresario nacido en los ’90 recelan de un gobierno que reivindica a la generación de 1970, lo cual produce periódicas erupciones. Pero resulta paradójico que el kirchnerismo sea reacio a gozar de uno de sus mayores éxitos, la creación de una Corte Suprema de Justicia independiente y de alta calidad jurídica como reaseguro contra cualquier desviación del proyecto de recuperar las instituciones maltratadas desde 1990.

Uno de los miembros fundamentales del gobierno justifica tal reticencia con la afirmación de que es peligroso dividir el frente nacional en un momento de extrema volatilidad económica global pero no alcanza a explicar de qué modo se expresaría esa supuesta división. Pasados los festejos y el fastidio de las primeras horas la voluntad de concertación mostrada por las dos centrales atenuó algunos de esos temores. Todos son conscientes de la gravedad de la situación internacional que requiere medidas para impedir que la recesión en el centro destruya empleos en la periferia, dado que a las transnacionales les resulta más barato despedir en Rosario que en Detroit.

Las tres cuartas partes de la audiencia que Tomada concedió el viernes a la CTA se dedicaron a la adopción de medidas contra los despidos preventivos de trabajadores. El ministro expuso las medidas con las que el gobierno espera evitar una grave crisis hasta marzo, cuando se podrá evaluar mejor el panorama: incluye procedimiento preventivo de crisis, declaración de ineficacia de los despidos en empresas que no cumplan con todos los requisitos legales, mantenimiento de fideicomisos para la venta financiada de artículos de línea blanca, compre nacional. Lo ejemplificó con los despidos que el ministerio logró revertir en Mercedes Benz, Easy Avellaneda y GM, aunque en este último caso no está claro que la automotriz estadounidense se allane a lo dispuesto.

En casos en los que la demanda internacional desapareció de un día para el otro, como en la industria del cuero, se subsidiarán salarios. La CTA planteó la prohibición de despidos por seis meses, la asignación de 100 pesos mensuales por cada hijo de un trabajador que gane menos de 2000 pesos mensuales, sea ocupado o desocupado, formal o precario, y poner la lupa en las ganancias de las empresas: las 15 principales del país han tenido durante el kirchnerismo una rentabilidad del 24 por ciento anual, que se reduce al 16 por ciento después del pago de impuestos, es decir el doble que en Europa.

La CTA puso el acento en el nuevo escenario abierto por la crisis internacional. Hace cinco años no se hubiera podido terminar con el sistema de capitalización. Lo que se necesita es contrarrestar la tendencia recesiva con mayor intervención estatal que asegure la capacidad de consumo, concentre compras en empresas nacionales, genere una cadena de pymes. Pero al mismo tiempo reclamó que se discutiera a quién se subsidia y para qué, dada la histórica transferencia de ingresos a grupos económicos que incrementan sus beneficios con el financiamiento estatal a inversiones que por su alta rentabilidad harían de todos modos.

También propuso el control de los balances de las empresas en los últimos tres años, para que fundamenten la razón de cada despido. Recién después se habló del fallo de la Corte y cómo sería su aplicación.

La construcción mediática

La construcción mediática de la realidad presentó la designación de Juan Rinaldi en la Superintendencia de Servicios de Salud como una compensación presidencial a Moyano, de quien el nuevo superintendente fue abogado. Sin embargo, el candidato de Moyano para ese cargo era Oscar D’Onofrio, director médico de la Obra Social de Camioneros y ex miembro del ARI.

Rinaldi fue el candidato de Graciela Ocaña, con quien trabaja desde que asumió en Salud, en 2006. Rinaldi era titular de la Administración de Programas Especiales, APE, un organismo ministerial que maneja los subsidios a las obras sociales para tratamientos complejos. La Sigén detectó que Fernando de la Rúa y Eduardo Duhalde adelantaron subsidios por 350 millones de pesos sin respaldo documental. Mediante un convenio con la SigEn y la Universidad Nacional de Buenos Aires Rinaldi ya verificó la mitad de esa suma y exigió la devolución con intereses de lo pagado por cada prestación no documentada. También reemplazó el mecanismo del adelanto por el del reintegro posterior, lo cual facilita el control. Así ahorró 3 millones de pesos en 2006, 7 millones en 2007 y ya van 55 millones en este año.

Le tocará ordenar ahora el desbarajuste administrativo que dejó su predecesor, Héctor Capaccioli, durante cuya gestión se pagaron servicios no prestados y troqueles falsificados por algunas droguerías, entre ellas la del traficante y aportante asesinado Sebastián Forza. Mientras Ocaña ponía en funciones a Rinaldi, CFK asistía en Nueva York a la cumbre del G-20, donde mantuvo dos reuniones con los representantes de Barack Obama. Esa mañana el matutino La Nación había publicado en su portada un simpático artículo de su enviado especial, con el título “No será una llegada triunfal la de la Presidenta”.

Su texto dice que sólo Lula la recibiría porque la Argentina ha caído en la irrelevancia. Pura expresión de deseos, que una patriótica columna de opinión había formulado el martes: “Cristina Kirchner irá a Washington para la cumbre del G-20. Nada más que la inercia de los viejos formatos internacionales puede explicar que la Argentina esté donde no debería estar, porque carece de tamaño y prestigio”. Un tramo del mensaje de Kirchner en Chile fue ignorado por los medios argentinos: fue aquel en que habló de las presiones que recibe el gobierno por la introducción de nuevas tecnologías de comunicaciones. Sus actores son el Grupo Clarín, Telefónica, Telecom y los españoles de Prisa, quienes pugnan a favor y en contra del Triple Play.

Entre el 1 y el 15 de enero Telecom Italia (controlada ahora por Telefónica Internacional) podrá ejercer su opción de compra sobre la parte en Telecom Argentina del grupo Werthein, que no quiere vender. También está pendiente la elección de la tecnología para la televisión digital: Clarín quiere la norma estadounidense, de la que ya compró equipos, y Telefónica/Telefé la europea. Ni una ni otra entusiasman al gobierno. La Argentina elegiría la norma japonesa, de mejor rendimiento técnico, que profundizaría la alianza estratégica con Brasil y constituiría la respuesta más independiente al juego de presiones que mencionó Kirchner.