Nuevo subsecretario

Nuevo subsecretario
En el Salón Ramón Carrillo la ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner, acompañada de su equipo de colaboradores más cercanos, encabezó el acto de asunción del nuevo subsecretario de Organización y Capacitación Popular, Juan Pablo O’Dezaille

domingo, 15 de marzo de 2009

Edgardo Depetri



La decisión de adelantar las elecciones es correcta
Adelantamiento de las elecciones

Es necesario terminar con la especulación electoral

“La decisión de adelantar las elecciones es correcta. Mientras el pueblo está preocupado por su trabajo, presente y futuro, la dirigencia política no puede especular con un festival electoral, adelantando cronogramas según sus intereses de distrito o de partido”, dijo el diputado nacional Edgardo Depetri.

“Es necesario enfrentar la crisis económica internacional con seriedad y responsabilidad para resolver los problemas de nuestro pueblo y no especular para ver quién consigue más votos”, agregó Depetri, dirigente de la CTA y del Frente Transversal.

Depetri





Si fracasa el proyecto de Kirchner, gobernará la “derecha más nefasta”

Así se refirió el diputado nacional Edgardo Depetri en vísperas de las elecciones legislativas de octubre. Además, señaló que en la provincia de Buenos Aires se dará la gran batalla electoral.

Tras la caída del kirchnerismo en las elecciones legislativas desarrolladas el domingo en la provincia de Catamarca, el diputado nacional, Edgardo Depetri, reafirmó su apoyo a la candidatura de Néstor Kirchner. En ese sentido, el Legislador agregó que se debe unificar a todo el espacio político que incorpora el Frente para la Victoria.

Por su parte, Depetri entendió que la provincia de Buenos Aires es el lugar donde, a su criterio, se dará la gran batalla electoral.

Según informó el Legislador en declaraciones radiales, “la alianza que armó el Frente Justicialista para la Victoria en Catamarca no debió reciclar hombres que habían sido repudiados por la sociedad catamarqueña”.

En ese sentido, el diputado afirmó que si se debilita el kirchnerismo “nos gobernará la derecha más nefasta”. Además, se refirió a la alianza de Macri con los diputados Solá y De Nárvaez. En esa línea calificó a Mauricio Macri como el “candidato del poder” e indicó que el ex presidente Eduardo Duhalde, es quien está a la cabeza de esa coalición.

www.agencialaprovincia.info

El Gobierno apuró el futuro y cambió el escenario político.



Con el adelantamiento de las elecciones buscará fortalecer el país ante la llegada de los primeros efectos de la debacle internacional.

La Presidenta hizo el anuncio acompañada por Néstor Kirchner y rodeada de gobernadores provinciales.

Por Jorge Giles

En una decisión de carácter estratégico, adelantó la convocatoria a la ciudadanía, para que se exprese libre y democráticamente con su voto. El Congreso, con su última palabra, hará posible que en quince domingos más, se elijan diputados y senadores nacionales, en una contienda donde, guste o no, se plebiscitará el modelo de gestión gobernante. La crisis mundial y los profundos interrogantes que provoca, aceleraron la decisión.

Parte de la oposición, la que pronosticaba la caída vertical de la popularidad del Gobierno y que poco o nada de interés exhibía por las consecuencias letales de esa crisis, puso el grito en el cielo. Son los que siguen concibiendo la institucionalidad desde otros vectores diferentes a la política. O desde los medios o el FMI o el poroteo liso y llano de las sectas y los punteros tradicionales.

Pero hay otras razones que explican la decisión oficial y que intentaremos develar aquí.
Además de la puja por la redistribución del ingreso, para el Gobierno el principal punto de tensión está puesto desde hace unos meses en amurallar las defensas del país en vísperas de la caída sobre nuestras costas de los primeros escombros lanzados por la crisis mundial. Trata de sostener y profundizar las metas económicas y sociales alcanzadas, apurando la marcha hacia aquellas medidas estructurales que fortalezcan y consoliden el proyecto estratégico que impulsa desde el 2003.

En este contexto, adelantar las elecciones para fines de junio, lejos de ser una medida aislada, es un punto del mismo bordado con que teje la defensa del empleo y el consumo interno, mientras establece políticas de intercambio y unidad con América latina y otros países, a los que habrá que sumar los temas abordados en la reciente conversación telefónica mantenida entre la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner y el Presidente Barack Obama, el pasado viernes. Expresa también la capacidad de iniciativa del gobierno para administrar la carga de energía que precisa invertir en un año tormentoso para el mundo entero.

En un año electoral, quiere abordar un amenazante segundo semestre, con el mayor sosiego político posible para la sociedad. Resuelve la ecuación y la complejidad de la etapa convocando al voto popular; no al miedo ni a la represión ni al autismo ni al fatalismo ni a los “superpoderes”. Al voto popular.

El gobierno transpira sus días con el apremio de robustecer las filas de un Estado que mientras se reconstruye, enfrenta las consecuencias de una crisis que le es ajena, pero que impacta sobre todo el planeta. Pese a semejante marco, la oposición busca irresponsablemente el desgaste del Gobierno, usando para ello el largo conflicto con la patronal rural e invirtiendo todo su esfuerzo en esmerilar la credibilidad social en el Gobierno democrático. Ese maridaje se mostró en el acto de la Mesa de Enlace con dirigentes opositores realizado el jueves anterior en la ciudad de Córdoba. Allí, donde Hugo Biolcatti tronó la vieja consigna de la derecha nativa: “Aprendan a votar”.

Demostraron con toda elocuencia, que no les bastó que la Presidenta de la Nación se haya involucrado personalmente para expresar la voluntad de concilio y acuerdos posibles en medio de esta situación. Tampoco les bastó que el Gobierno acceda a prácticamente todos los reclamos de los empresarios rurales, salvo la anulación de las retenciones a la soja. En verdad, su estrategia de campaña es el desgaste contra un modelo que pone el acento mayor en la redistribución del ingreso. Y para ellos, la riqueza concentrada tiene un cartel de “prohibido pasar”.

Con este cuadro internacional, más los elementos locales antes apuntados, el Gobierno llegó a la conclusión de que no se podían dilapidar esfuerzos durante todo un año, en un desfile electoral que culminaba recién en el final de octubre. La noche del jueves, la Presidenta expuso ante los jefes de las bancadas oficialistas en el Congreso y otros funcionarios presentes, las razones de su desvelo.
“Elecciones desdobladas desde marzo a octubre. Una larga fiesta de la democracia, bajo vientos huracanados”… “¿No les parece suicida y hasta obsceno que mientras arde el mundo, en vez de trabajar para la cohesión social, la solidaridad y la unidad nacional, estemos asistiendo al triste espectáculo de sectores que hacen de cada tema, de cada conflicto, una emboscada contra las instituciones democráticas?”

Había llegado la hora de tomar una decisión en el más alto nivel de responsabilidad política. Hasta altas horas de esa noche, la Presidente consultó telefónicamente a los gobernadores. Seres políticos al fin, repasaron todas las argumentaciones posibles de los sectores opositores y de los grandes medios de comunicación que mantienen su confrontación con el Gobierno, los que diagnostican la baja pronunciada de la imagen del Gobierno, la diáspora de dirigentes y legisladores, la debilidad de las fuerzas oficialistas en el terreno electoral, los que auguran, hasta ahora, una segura derrota electoral del oficialismo. Sin embargo, pudo más la responsabilidad del gobernante por sobre cualquier especulación de tipo partidario. Contra todo lo que dicen y escriben, prevaleció la convocatoria al pueblo, antes que detenerse a elucubrar partidariamente sobre la propia suerte.

El revuelo provocado es gratificante para la democracia. Es la política la que está en el centro de la escena. El debate atraviesa a todas las fuerzas, divide algunas opiniones, articula otras, estimulando a discutir el proyecto de país que precisamos los argentinos. En este contexto, son muchos los que piensan que es bueno que Néstor Kirchner esté al frente de esta ola ondulante que generó la Presidenta. Ya se verá.

La oposición quedó desnuda. Con voces que, a disgusto, aceptan la iniciativa y otras que sufren de vértigo electoral, aunque no lo acepten en público. Lo que es una paradoja de parte de opositores que se regodeaban hasta hoy discurriendo sobre el poskirchnerismo. No deberían temer quienes hasta ayer pronosticaban su triunfo. Y si no les alcanzan tres meses para organizarse electoralmente, deberían reflexionar seriamente sobre sus condiciones para gobernar.

En los próximos días, cada fuerza democrática alistará, organizará y mostrará todo su caudal representativo. Los que se identifican con el Gobierno, además, deberán sostener el timón del Estado, en medio de un mar que anuncia tempestades. El pueblo sabe votar. No hay nada que temer. La utopía de un país más justo, siempre sale de rondas por las calles cuando el pueblo vota. Y es bueno para todos que ello suceda

Es hora de hablar del diario La Nación





Por Eduardo Blaustein


Sí. Es hora de hablar del diario La Nación, esa tribuna de doctrina fundado por Bartolomé Mitre en 1870

Todavía estaba caliente la sangre derramada por los paraguayos aniquilados durante la guerra de la Triple Infamia cuando Bartolomé Mitre, uno de los responsables de la masacre, fundó el diario La Nación. 139 años después es tiempo de debatir sobre su pasado y su presente.

“Procesión rodante y aullante… una ululante bacanal demagógica… un raid callejero… una manifestación que por su confuso abigarramiento y su inofensiva truculencia recordaba a la vez a la Mazorca y al Carnaval.”.

Estas líneas aparecen citadas en un ensayo publicado en 1993 por un intelectual al que difícilmente le cabe el calificativo de kirchnerista, Ricardo Sidicaro. Se trata de la política mirada desde arriba. Las ideas del diario La Nación (1809-1989) y las citas corresponden a un editorial aparecido en el diario La Nación que describía a su modo las manifestaciones póstumas de apoyo a Hipólito Yrigoyen, inmediatamente antes del golpe del 30.

El martes pasado, en la urgida cobertura electrónica de la reunión de las patronales ruralistas con funcionarios de Gobierno, la versión digital de La Nación usó la exquisita fórmula “Cristina irrumpió” para informar sobre la aparición de la Presidenta en ese encuentro.

Al día siguiente, Mariano Grondona se preguntó: “¿Ha iniciado el Gobierno un giro profundo desde el anticapitalismo y el antiruralismo que lo caracterizaban en busca de una postura equilibrada?”. Equilibrado, fino interrogante planteado ante una audiencia capaz de excitarse –que lo explique algún antropólogo cultural– que persiste en la idea de que en Argentina reinan los soviets.

Se sabe: esta semana el Gobierno nacional se anotó un poroto provisorio en la disputa. Pero La Nación encuentra en el enojo de las bases un modo de continuar la lucha. El viernes pasado, una firma fuerte del diario, Fernando Laborda, escribió esta frase acerca de los subsidios que pudieran recibir los productores rurales: “¿Se les pedirá que, a cambio, hagan número en los actos públicos del oficialismo, como ocurre en el conurbano bonaerense con tantos beneficiarios de planes sociales?”. Es un tic largamente conocido, lo que se dice doble standard para cualquier política de subsidios, según se trate de civilización o barbarie. La historia de siempre y la furia de siempre.

El sonido y la furia.

“La historia es un cuento contado por un idiota, llena de sonido y de furia”, dice la terrible sentencia shakesperiana. Por suerte ahí está la pequeña historia argentina relatada por el diario La Nación como para que uno pueda aferrarse a la idea de que la historia alberga restos de racionalidad, genealogías, lógicas, continuidades. Aun cuando estemos hablando de un diario que nació como estricta herramienta puesta al servicio de un partido político, aun cuando haya estado al servicio del partido de la gente del campo y del Partido Militar, aun cuando haya hecho tanto, durante tantos gobiernos civiles tronchados y hasta la fecha, por la antipolítica, antes que por la República.

Desde esa coherencia sin fisuras, cambiado el escenario político, La Nación ya abandonó el abuso del calificativo hegemónico, opera a favor de un nuevo armado para la restauración del orden conservador, así como operó hace pocos años, pifiándola fulero, a favor del candidato López Murphy (29/12/2002: el subdirector Claudio Escribano firma una columna titulada López Murphy, un candidato que crece con vuelo propio. Ninguna encuesta avalaba la afirmación).

Más de de una vez, en los primeros años de la democracia, Rodolfo Terragno, como periodista, reiteró la idea de hasta qué punto los diarios argentinos se comportaron como pichichos mansos en los regímenes militares, para ensañarse con los gobiernos elegidos democráticamente. En su relación con los gobiernos kirchneristas La Nación batió todos los récords.

La relación nació pésima –para decirlo en términos futboleros– desde los vestuarios. O desde antes: en el portal de Diario sobre Diarios se reseñó alguna vez que desde el 8 de junio de 2002 al 4 de mayo del 2003 el diario dedicó la enormidad de siete editoriales contra Néstor Kirchner. El título del último fue Candidatos del pasado. Es famosa –y la corroboró Kirchner en el programa de Mirtha Legrand– la nota en la que Horacio Verbitsky informó sobre el apriete que Claudio Escribano hizo en nombre de su diario (5/5/2003), exigiendo el cumplimiento de un pliego de cinco puntos: alineamiento con Estados Unidos, no más revisiones sobre la “lucha contra la subversión”, enchamigamiento con el empresariado, Cuba y, por último, medidas excepcionales contra la inseguridad.

Pasaron unos pocos días y ya Claudio Escribano escribía “la Argentina ha resuelto darse gobierno por un año”. Se trató de nuevo de una pifiada feroz. Pero ya se sabe que los medios no suelen pagar por esas pequeñeces y que en todo caso los únicos actores que tienen la culpa de todos los males universales son los políticos.

Una agenda así de chiquita.

En los primeros tiempos de hiperkinesia kirchnerista, algo perplejo, el mainstrseam de la derecha mediática, con La Nación a la vanguardia, hizo lo que pudo con las insolencias oficiales, tirando jabs. En plena renegociación de la deuda, hacia enero de 2004, eran comunes los titulares catastróficos del tipo “Podrían embargar desde hoy bienes argentinos”. Fernando Laborda escribía: “A medida que se acelere la recuperación económica, más irrisoria les parecerá a los acreedores la propuesta de quita”. José Luis Espert espantaba así: “Lo que el Gobierno no dice cuando se planta en su ridícula propuesta de una quita del 90 por ciento es que quiere seguir gastando en clientelismo político todo el aumento de recaudación que trae la recuperación de la economía”.

Morales Solá (8/2/2004): “Malvinizar el conflicto de la deuda podría construir de nuevo una Argentina aislada”. Mariano Grondona no se daba por vencido en la apuesta de instalar a Ricardo López Murphy: en su programa de TV El Bulldog aparecía presentado como “el Opositor”. La sensatez, siempre, del lado de los acreedores. Elisa Carrió no se animaba a lo que sí se anima a reclamar hoy: volver al FMI. Y la presunta agenda opositora de la derecha mediática era más bien pobre, diminuta, casi idéntica a la actual pero sin conflicto agrario a la vista: privatizadas, inseguridad, Blumberg, odiosos piqueteros, revisión de los ’70, negociación por la deuda.

¿Hubo alguna vez algún comentario retrospectivo de La Nación u otros voceros de la derecha sobre el resultado de la negociación por la deuda? Pregunta pava: habrá que reiterar que los medios no son muy dados a revisar sus yerros, por usar una palabra suave. ¿Qué autocrítica podría hacerse un diario que jamás hizo revisión de su apoyo rabioso a la última dictadura militar?

La historia no está tan loca.

25 de marzo de 1976. Dice el editorial inaugural de La Nación en dictadura: “La crisis ha culminado. No hay sorpresa en la Nación ante la caída de un gobierno que estaba muerto mucho antes de su eliminación por la vía de un cambio como el que se ha operado. En lugar de aquella sorpresa hay una enorme expectación… Por la magnitud de la tarea a emprender, la primera condición es que se afiance en las Fuerzas Armadas la cohesión con la cual han actuado hasta aquí. Hay un país que tiene valiosas reservas de confianza, pero también hay un terrorismo que acecha”. Noticia de tapa a los días de producido el golpe: “Argentina normaliza relaciones con el FMI”. El gran diario argentino publica como noticia principal: “Nuevo récord de alzas y operaciones en la bolsa”.

1º de abril de 1976. La Nación publica dulces palabras del dictador Videla dichas ante los corresponsales extranjeros: “La libertad de prensa será respetada y garantizada, confiando en que se sabrá interpretar la vocación del gobierno militar de restituir y asegurar la vigencia de los principios fundamentales acordes con nuestra forma de vida”. Ah, gloriosos años, aquellos, los del reino pleno de la libertad de expresión.

Gloriosos los del primer aniversario del golpe, cuando la Asociación de Bancos Argentinos expresaba en un aviso/solicitada su “convicción de que el país ha tomado el buen camino”, pues la asunción del poder por los militares había significado “una convocatoria a las fuerzas sanas del país para rescatarlo del caos”. Pasarán cuatro años de gobierno militar y La Nación, alerta, se crispará en un editorial dedicado a los riesgos de iniciar algún diálogo político (16/4/80): “Durante muchos años aún, la democracia vivirá en estado de guerra con el ideologismo dictatorial y es obvio que para sobrellevarla victoriosamente, la voluntad civil habrá de estar asociada con la aptitud militar”.

Y llegará otro aniversario del golpe, el previo a Malvinas, esa gesta apoyada por el diario que se presenta como la quintaesencia de la racionalidad. Es el 28 de marzo de 1982 y La Nación vuelve a erigirse en custodia de la Patria: “De ninguna manera está en juego la revisión de la guerra contra la subversión. Y no está en juego ese revisionismo por la misma causa que tampoco lo está el de nuestras guerras de la Independencia, ya que sus victorias –ayer como hoy– son la causa de que la Nación viva”.

Y en el medio de toda esa historia, pleno Mundial del ’78, habrá pasado la solicitada publicada por la Bolsa de Comercio de Buenos Aires (27/6/78) con la consigna: “La verdadera Argentina es noticia”. “Ante la acción de aquellos que en el exterior intentan deformar la realidad del país -decía el texto-, entidades privadas representativas de la comunidad argentina se autoconvocan para expresar la reacción nacional”. “Se autoconvocan”, decía el texto.

Como hoy. Sentían ser exclusivos representantes de lo “nacional”. Como hoy. La consigna aparecía escrita en distintos idiomas para que el mundo supiera, pues por entonces el mundo estaba equivocado. Y aparecía además hermoseado aquel aviso con un dibujo entre telúrico y yupanquiano, “el campo”, como hoy. Y entre las entidades firmantes de la solicitada aparecían consignatarios, cerealeros, ganaderos, exportadores de granos. Como hoy.

“Es fundamental derogar la ley financiera de la dictadura”




Entrevista a Carlos Heller


El presidente del Partido Solidario sostiene que "si la derecha gana en 2011, se interrumpe la integración continental" y denuncia que "la oposición pretende dejar al Gobierno afectado en su capacidad de implementar los cambios que hacen falta". Ahuyentando algunos fantasmas que espantan al progresismo, afirma: "si Kirchner no hubiera asumido la presidencia del PJ, todos los escenarios posibles serían peores.” “Derogar la Ley Martínez de Hoz es tan imprescindible como reemplazar la Ley de Radiodifusión de la dictadura, y así se lo dije a la Presidente durante una conversación que mantuvimos en Cuba”, expresó el presidente del Partido Solidario (Psol) y del Banco Credicoop.

El Partido Solidario prevé tener personería jurídica nacional para mediados de año y participar activamente en las elecciones nacionales de octubre a lo largo y ancho de la geografía nacional. En la Capital Federal integra la coalición Diálogo por Buenos Aires junto con las fuerzas encabezadas por Aníbal Ibarra y Miguel Bonasso, coalición que se encuentra en crisis a causa de las distintas posiciones que los tres tienen frente al Gobierno nacional, del que Ibarra se distanció al estallar la crisis contra la Mesa de Enlace gauchócrata y Bonasso poco después. En cambio, Heller, un veterano dirigente cooperativista, mantiene firme su apoyo al gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.

“Yo no cambié de posición. Mantengo la que adoptamos al fundar Diálogo por Buenos Aires, esto es la de autonomía no confrontativa con el Gobierno nacional, posición en la que me siento muy cómodo ya que me permite apoyar al Gobierno y al mismo tiempo criticar todo lo que nos parece criticable”, explicó.

Para Heller, lo principal es “no perder de vista cuál es el enemigo principal, la nueva derecha en formación que cuenta con importantes apoyaturas en los sectores medios y con dispositivos mediáticos fenomenales”.

"Si la derecha gana en 2011, se interrumpe la integración continental" “A nuestro juicio –estimó– es imprescindible consolidar el proceso de integración continental en general, y la UNASUR en particular”.

Dicho proceso, recordó, tuvo en los últimos años “cuatro hitos en los que Argentina fue protagonista: el rechazo al ALCA en Mar del Plata; el conflicto suscitado por la invasión de tropas colombianas a Ecuador; la convocatoria a la Unasur en respaldo al gobierno de Bolivia luego de la masacre de Pando, y la incorporación de Cuba al Grupo Río”.

“La consolidación de este proceso nos parece imprescindible en un mundo forzosamente globalizado. Eso es lo principal, lo que no quita que en otros temas tengamos visiones críticas. Pero si cualquiera de los referentes de la nueva derecha ganara las elecciones presidenciales de 2011, el proceso de integración continental se interrumpiría. Es muy fácil de prever: ya todos sus referentes se la pasan diciendo que Argentina tiene que tomar distancia de Venezuela, Bolivia y Ecuador. Para ellos, éste es el eje del mal”, dijo, con una amplia sonrisa.

"La oposición pretende dejar al Gobierno afectado en su capacidad de gobernar"

A diferencia de Horacio González, Heller no cree que los dos grandes bloques en los que está dividida la oposición tiendan a fusionarse.

“En política 2 + 2 no son 4. Hay peronistas de derecha que no se sentirían cómodos con radicales de derecha y viceversa. Lo más probable es que lleguen al 2011 divididos, y que la primera vuelta haga las veces de interna para dirimir cuál de los dos se enfrentará mano a mano con el kirchnerismo y sus aliados”.

Heller dijo estar seguro en cambio de que en el 2011 se enfrentarán “dos grandes bloques, uno de centroderecha y otro de centroizquierda”. Y que para ganar aquellas elecciones, las de este año son decisivas.

“No hay 2011 sin 2009. Porque la oposición pretende dejar al Gobierno sin mayoría parlamentaria, afectado en su capacidad de gobernar, de implementar los cambios que hacen falta. Al garete”.

Heller sostiene que si el Gobierno no encaró hasta ahora cambios tan importantes como el reemplazo de la Ley de Radiodifusión de la dictadura fue porque “a diferencia de lo que sucede en Venezuela, Bolivia y Ecuador, el kirchnerismo nunca tuvo una mayoría clara”.

“Recordemos que Néstor Kirchner asumió con menos del 24 por ciento de los sufragios, y que Cristina recién consiguió en 2005 alrededor del 45 por ciento. Es algo parecido a lo que sucede en Brasil, donde el PT de Lula tuvo necesidad de pactar con partidos de centroderecha para llegar al gobierno. Y aún así, el ingreso de Venezuela al Mercosur está trabado en el Senado”.

"El gobierno de Cristina no está a la derecha del de Kirchner" El presidente del Psol dijo que de ninguna manera puede decirse que el gobierno de CFK está “a la derecha” del de su marido. “Por el contrario, luego del revés de la resolución 125, acabó con la estafa de las AFJP, reestatizó Aerolíneas Argentinas y está utilizando los fondos del ANSeS de manera contracíclica y a favor de un segmento de financiamiento regulado a tasas fijas y bajas para fines predeterminados”, describió.

“Es decir, en abierta oposición a la reforma financiera de 1977, que dispuso que los bancos podían hacer todo lo que les viene en gana salvo lo que está expresamente prohibido”, agregó.

Heller explicó que recientemente, en ocasión de la visita de CFK a Cuba, tuvo la oportunidad de conversar con ella y le expresó que, al igual que sucede con la Ley de Radiodifusión, derogar aquella ley de la dictadura es imprescindible.

“Baste recordar que cuando la presentó, Martínez de Hoz dijo que era la ley más importante, fundamental, del llamado Proceso de Reorganización Nacional”.

"Si Kirchner no hubiera asumido la presidencia del PJ, todos los escenarios posibles serían peores” Respecto al alejamiento del Gobierno y del kirchnerismo de organizaciones “transversales” como Libres del Sur después de que Néstor Kirchner asumiera la presidencia del Partido Justicialista, Heller dijo que “hoy se puede verse con claridad que si no hubiera asumido la presidencia del PJ todos los escenarios posibles serían peores”.

Sin embargo, seguidamente se preguntó “si Kirchner conserva la vocación de construir un espacio de centroizquierda amplio y plural o sólo quiere recopilar sellos que lo apoyen. Dicho de otro modo, si habrá o no verdadera participación” y dijo no saber la respuesta.

“En este sentido, me gustaría ver a los que se fueron, exigiéndole a Kirchner que avance en esa construcción en la que él mismo dijo tantas veces que había que avanzar”, concluyó.

Por Juan Salinas

“¡Aprendan a votar, manga de brutos!”




Por Jorge Giles


Así sonaron las palabras que pronunció ayer Hugo Biolcatti, presidente de la Sociedad Rural, en el acto de la Mesa de Enlace en Córdoba. Es una frase tan trillada de los civilizados contra la barbarie, huele a tanta naftalina, al país de la predemocracia, o peor, a los dictadores que guardaban las urnas hasta que la chusma aprenda a votar. Además, todo un insulto al buen gusto, por ese olor a rancio que destila su origen. ¿Será esta frase de Biolcatti, una de las lecciones políticas que les dicta el profesor Vicente Massot, el mismo que aplaude a la dictadura militar y justifica los tormentos a los prisioneros?

Pero no es todo. Cuando Eduardo Buzzi dijo sonriente “no somos destituyentes ni golpistas”, acto seguido hizo un silencio escénico perfecto y todos empezaron a gritar desaforados “se va acabar la dictadura de los K”.

¿Se referían a los gobernantes electos por el voto popular, los que instalaron la defensa de los derechos humanos como política de Estado? ¿Tanto les duele esta democracia para ofenderla de ese modo?

El campo se vació de ideas y la riqueza acumulada no las puede suplir.

Pero algo más pasó ayer. Las pantallas de los canales que siguen de sol a sol las andanzas de los patrones rurales, dejaron de transmitir en vivo y en directo desde Córdoba, pasadas las 15 hs., y nos debimos conformar con algunos flashes informativos a duras penas; los movileros que fueron al acto desaparecieron como por arte de magia, el mundo pareció ocuparse de otras cosas menores, de los astronautas que debieron abandonar la estación espacial, la recuperación de las bolsas, el entuerto entre Maradona y Riquelme, etc.

Estaba todo preparado y anunciado para vivir un día de gloria. El día de las paradojas.

Los ruralistas habían convocado a “una multitudinaria concentración” para el día de ayer, fecha en que se cumplía un año del inicio de la larga lucha campera contra la Resolución 125 del Gobierno de la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Las multitudes prometidas, no aparecieron. Habían reservado como lugar de la concentración con los dirigentes opositores, el Predio Ferial Forja, de Córdoba.

Primera paradoja: pretender hacer una manifestación en defensa de los patrones rurales, justo en un lugar llamado “Forja”. Esperemos que no se enteren ni Arturo Jauretche ni Scalabrini Ortiz, los padres de la verdadera FORJA. Con los calentones que son.

Pero hay que conocer este lugar tan amplio, aunque nos duela saber que en su origen fue parte vital del país de los ferrocarriles que perdimos, en manos de Carlos Menem. Digamos que es un cementerio de trenes, reciclado y posmoderno. Tiene una superficie de 23.000 metros cuadrados, con una capacidad para entrar, cómodamente,19.850 personas. A las 14 y 40 hs., el movilero decía que los organizadores de la Mesa de enlace, se conformaban con meter unas 12 mil personas. Y que él coincidía con esa apreciación. Toda una muestra de objetividad movilera. Pasaban los minutos y las horas y no llegaba nadie más. Alfredo de Angeli se movía cómodo pero nervioso por el interior del amplio predio, esta vez más amplio que nunca.

Entonces el movilero nuevamente en el aire, ensayó la hipótesis de que los numerosos cortes de ruta que estaban realizando, tendría ocupados en sus respectivos pueblos a los que allí no estaban. Las sillas vacías siempre ocasionan trastornos de angustias. La soledad después de un gran éxito, deprime al más valiente. Finalmente aceptó que había una concurrencia de aproximadamente 1.000 o 1.500 personas. No estaría nada mal si hubiese sido una reunión ampliada de la Mesa de Enlace, no?

Segunda paradoja. Se reunieron para celebrar el inicio de la larga lucha contra la Resolución 125 que finalmente voltearon con la ayudita de Cobos, pero reclamaron lo mismo que decía la 125. ¿Cómo entender esto?

Tercera paradoja. Buzzi citando a Manuel Belgrano con que “hay que promover la repartición de riquezas”, para después afirmar que “no está tan mal comprar una 4 x 4” y que no querían más retenciones a la soja que los hizo millonarios. Que no se entere el prócer.

Se posicionaron abiertamente como la fuerza social y política que va a controlar y fiscalizar las próximas elecciones. Eso dijeron. Que van a ir al Congreso, a presionar a cada legislador para que se anulen las retenciones.

Hay que festejar. La derecha nativa ya no golpea la puerta de los cuarteles, sino las puertas del Congreso. Y es todo un avance para la cultura democrática. Aunque Biolcatti nos siga mandando a aprender a votar.

Plenario del Frente Político y Social



Comunas: Oportunidades y desafíos

Sábado 14 de marzo 15 hs. Plenario del Frente Político y Social Local del Partido Solidario en Roosevelt y Ceretti - Comuna 12

Documento para el debate-

Comunas: Oportunidades y desafíos

Introducción:

La Constitución de la Ciudad de Buenos Aires de 1995, establece mediante sus artículos 127 a 131, la división de la misma en Comunas como una forma de descentralización política y administrativa. La norma, novedosa, promueve desde el texto y el discurso “un nuevo modo de organizar las relaciones sociales y la participación ciudadana en el gobierno de la Ciudad”.

Pero quienes vivimos en ésta Buenos Aires, sabemos que esta formulación normativa no alcanza por si sola para garantizar la verdadera participación popular de vecinos, trabajadores, estudiantes, pequeños comerciantes y pueblo general en los asuntos públicos de la misma. La sanción de la nueva constitución, lo mismo que algunos de los proyectos de ley reglamentaria de la misma en cuanto a Comunas, sus capacidades y competencias, deben de verse como resultado de las luchas populares históricas de gremios y sindicatos, de partidos políticos y movimientos sociales por obtener, por conquistar el derecho de las mayorías a ser parte real y efectiva en las decisiones sobre los temas que las involucran en cuanto a sus necesidades y derechos más fundamentales.

Son y han sido estas luchas populares las que han logrado acabar con la idea de que Buenos Aires, en tanto Capital del país permitía al presidente elegir “a dedo” su intendente, marginando al pueblo de la mayoría de las decisiones relativas al gobierno de la misma. Pero la evidente ausencia de una alternativa política popular fuerte en las representaciones oficiales, ha significado tras la conquista del derecho a participar según el texto de la Constitución de la Ciudad, la reglamentación de este derecho a través de una ley insuficiente y cortada por la tijera del sistema, que intenta que algo cambie –en apariencia- para que nada se modifique sustancialmente.

La lucha para lograr entonces convertir a las Comunas no solo en “unidades de gestión política y administrativa descentralizada con competencia territorial, patrimonio y personería propias” tal como dicta la ley 1777 de la Ciudad, sino en un espacio político propicio para expresar la verdadera voluntad de aquellos que históricamente nos hemos movilizado y peleado buscando la unidad de los sectores populares para conseguir cambios profundos en la realidad económica y social intentando siempre obtener el mayor grado de democratización de la vida política en la Ciudad, es nuestro actual desafío.

No se trata solo de lograr que se respete aquello consagrado en la Constitución y en la ley reglamentaria en cuanto a la instalación de “un órgano de gobierno con funciones de deliberación, asesoramiento, elaboración de propuestas, definición de prioridades presupuestarias y de obra pública y de seguimiento de gestión”. Por el contrario, el desafío es superar los límites de la ley y lograr constituir desde abajo y en el día a día un funcionamiento político que atienda a las reales necesidades de nuestro pueblo en el territorio de las comunas, pero también aportando al desarrollo integral de una ciudad solidaria e inclusiva que no margine a los pobres, a los trabajadores, a los oprimidos sino que por el contrario esté en condiciones de dar más y mejor lugar a las inmensas mayorías populares, garantizando educación, salud y esparcimiento público a sus habitantes y a los millones que sin habitarla trabajan en ella o transitan día a día por sus calles, sus edificios, sus parque públicos, sus oficinas administrativas.

La intención debe de ser vincular a las Comunas como espacios políticos administrativos a las necesidades reales de los barrios que las integran para evitar que éstas se conviertan en “cáscaras vacías” como hoy suelen ser los CGPC (Centros de Gestión y Participación Comunal). En ese sentido, la lucha por el cumplimiento del mandato constitucional y legal que obliga al Gobierno de la Ciudad a convocar a elecciones por Comunas es un paso importante y necesario, mas no suficiente para llevar adelante esta pelea. Es imprescindible buscar el concurso unitario de todas las fuerzas populares para vencer no solo la negativa del gobierno fascistizante, autoritario e ineficiente de Macri, sino también para convertir a la lucha popular en las comunas, en ejemplo de capacidad de autoorganización y gestión desde el pueblo, subvirtiendo los límites de la legalidad tradicional y con el objetivo de mostrar que es posible hacer que funcione otra ciudad distinta, basada en la solidaridad, la democracia y la participación contra el modelo excluyente, marginador y basado en el “dios mercado” y la competencia que el poder propone.

La experiencia de la Comuna 12

A esos efectos, es bueno rescatar la experiencia que desde hace ya casi un año venimos acumulando desde la Comuna 12, con el fin de colectivizarla y extenderla a lo largo de la Ciudad en un proceso que debe significar del mismo también, la incorporación a esta experiencia, de enseñanzas propias de otras luchas similares, buscando siempre los puntos de contactos entre las mismas, para convertir a esta exigencia lícita y válida de elecciones y gobierno comunal, en un arma para desplegar en todo el territorio de la ciudad enfrentando a la derecha cerril, los personeros del pasado autoritario nostalgiosos de la gestión de Cacciatore, los jefes de los grandes negocios de la Ciudad y las estructuras clientelares de los grandes partidos del sistema.

La negativa sistemática del macrismo a llamar a elecciones comunales y la posible anulación de la descentralización de la Ciudad, generó en abril del año pasado que algunos partidos políticos con jurisdicción en el ámbito de la Ciudad resolvieron crear un Foro de Partidos Políticos para "la defensa del cumplimiento de la Constitución de la Ciudad de Buenos Aires, la ley 1777 de comunas, el debido proceso de transición hacia la instalación de las mismas y la realización de elecciones para elegir las quince juntas comunales el 10 de Agosto de 2008".

Este ámbito del mismo modo, movilizó experiencias comunales específicas que desde un enfoque abierto y plural llamaron a la participación de otros partidos que "adhiriendo a sus objetivos quieran integrarlo y se encargara de proponer, debatir y resolver en consenso acciones tendientes a cumplir los objetivos que generaron su creación". Pese a las limitaciones propias del Foro de Partidos Políticos tras su primera reunión en el Café Tortoni, las convocatorias a vecinos y militantes fueron un disparador de la militancia hacia la difusión de qué son las comunas y por qué hay que luchar contra la intención machista de “tirarlas abajo” dejando sin efecto la ley. Y así en la Comuna 12 pronto nos pusimos en marcha desde distintas agrupaciones políticas (poner todos los nombres) para impulsar un trabajo político que nos permitiera desde las comunas, constituir un frente de pensamiento y acción que enfrente a la derecha gobernante y ponga en la calle las necesidades y exigencias del pueblo de la Comuna 12 entendiendo por tal no solo a quienes allí viven sino también a los que allí trabajan, estudian, desarrollan actividades profesionales y comerciales, superando la idea del vecino en relación a la propiedad de un terreno y llevándola a los sujetos sociales y culturales que día a día construyen su identidad y aportan al desarrollo integral de esta parte de la ciudad.

Así, en el marco de una serie de actividades tendientes a profundizar los lazos entre las fuerzas progresistas, de izquierda, antiimperialistas y en busca de la unidad del campo popular ha nacido este año, el Frente Político y Social de la Comuna 12. El espacio pretende dotar de un carácter militante y organizado a la lucha de cada vez más vecinos de los barrios de la zona norte de la Ciudad de Buenos Aires por una organización comunal que respete y garantice la participación popular en los asuntos de cada comuna.

Un espacio que a partir del núcleo integrado por compañeros de la Juventud del Partido Socialista, del Frente Transversal Nacional y Popular, del Partido Comunista y la Federación Juvenil Comunista y del Partido Solidario ha intentado llevar adelante una política que desde la Comuna intente dar respuesta a los problemas políticos zonales pero siempre viendo a estos no como una realidad sesgada o parcial sino parte de todos los problemas que en la Argentina y el mundo aquejan a los sectores populares.

Una visión que supere el regionalismo y se proponga como alternativa popular que enfrente a la derecha y el autoritarismo, que abra caminos a la participación social y que se entronque con la necesidad imperiosa de dar a la realidad de participación social que recorre Nuestra América con claros ejemplos en los distintos procesos populares, de cambio, progresistas y revolucionarios que viven los países de nuestro continente, un color local.

Así hemos impulsado desde la Comuna, para la Comuna y el pueblo en general, enfoques y planteos políticos tendientes a constituir un frente de opinión y acción sobre temas que exceden a la Ley de Comunas, pero siempre buscando hacer participar la mayor cantidad posible de personas motivadas por la necesidad de demostrar que otra ciudad es posible.

Entre las actividades desarrolladas merecen ser destacados el asado de camaradería realizado el 25 de mayo de 2008 tendiente a reforzar el homenaje a los valores de la Revolución de Mayo y los esfuerzos patrióticos hoy necesarios para luchar por una Segunda y Definitiva Independencia; una charla realizada en pleno marco del denominado “conflicto del campo” titulada “Lo que ustedes quieren saber acerca de las retenciones y la distribución de la riqueza” que reunió en un panel dispuesto a debatir con vecinos, trabajadores, pequeños comerciantes y militantes políticos de la zona:

se presentaron Jorge Alberto Kreyness, Secretario de Relaciones Internacionales del Partido Comunista e integrante de la Comisión Política del PC, a Juan Pablo O’Dezaille dirigente del Frente Transversal Nacional y Popular y Subsecretario de Organización y Capacitacion popular del Ministerio de Desarrollo Social de la Nacion , al dirigente del Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos Edgardo Form y al diputado nacional y dirigente del Partido Socialista Ariel Basteiro y que pretendió no solo difundir un necesario apoyo a las medidas de las retenciones dispuestas por el gobierno sino también alertar sobre el crecimiento y el reagrupamiento de las fuerzas de derecha desestabilizadoras, apostando a la unidad popular, progresista, democrática y en busca de cambios profundos como arma del pueblo para enfrentarla; y por último una peña también convocada en pos de la Distribución de la Riqueza que se convirtió en una tribuna de apoyo a la lucha del Compañero Presidente de Bolivia Evo Morales contra los sectores imperialistas secesionistas y fascistas de la Media Luna.

Los desafíos del momento

La experiencia de agrupamiento, trabajo unitario y desarrollo programático desde las comunas debe entenderse entonces, en el marco actual de confrontación de proyectos que muestran tanto la política nacional como la regional y la mundial.

La unidad que buscamos no puede ser una mera expresión testimonial cuando advertimos que nos encontramos frente a una derecha que se une y articula a nivel mundial y que precisamente en la Ciudad donde nos toca actuar, gobierna uno de los más fieles exponentes de esa derecha proto fascista que está esperando agazapada para efectuar “la revancha de clase” que significa el momento actual que vive nuestro continente.

La acción popular en las comunas debe tener entonces dos ejes fundamentales, el de la autoorganización confrontando con el modelo excluyente y violento del macrismo en primer lugar, pero de toda la derecha política que se reagrupa y encuentra en los grandes medios la caja de resonancia suficiente para ganar incluso a sectores de nuestro pueblo en definitiva; buscando un enfoque integral en el análisis y el trabajo que no descuide la posibilidad de gestión por parte de un amplio frente de izquierda de las mismas; pero que fundamentalmente se convierta en un frente de acción movilizado capaz de incidir en política constituyendo una alternativa popular frente a una crisis económica, social y cultural, una crisis civilizatoria que aqueja al modelo y al sistema vigentes.

Se trata de redoblar los pasos en materia de unidad, con un firme espíritu de cambio, apostando desde nuestro lugar de trabajo específico a un cambio de paradigma en el que la unidad de las izquierdas, sin dogmatismos ni sectarismos, tratando de sumar pero con una fuerte impronta ideológica, progresista, popular sea alternativa en busca de los cambios profundos que la sociedad porteña requiere. Solo así, con organización y capacidad de movilización e integración podremos enfrentar a una derecha brutal que tiene en la mira, la voluntad de cambio de grandes porciones de la sociedad porteña. Aquellas que luchan por salario, por vivienda, por condiciones de trabajo y estudio dignas, en contra de la concentración económica y los negocios de los grandes grupos económicos.

Incorporar a esta pelea por comunas, a la mayoría de estos sectores en lucha, desde una visión integral, sumando a las cooperativas, a los centros de estudiantes, a las organizaciones sindicales de base y combativas debe ser el objetivo fundamental del momento, para superar los límites de la ley y desarrollarnos en las Comunas que necesitamos.

Esto solo podrá lograrse con una unidad de la izquierda que rompa con los prejuicios y pueda definir el enemigo principal, los sectores del poder económico aliados al imperialismo, y que se muestre como una alternativa real capaz de romper los modelos insuficientes intentados en veinticinco años de “legalidad constitucional” aportando a una nueva idea de poder popular, construido desde abajo, con protagonismo militante y las organizaciones populares al frente para poner definitivamente nuestra realidad en sintonía con la realidad Latinoamericana que tanto valoramos y promovemos.

FRENTE TRANSVERSAL NACIONAL Y POPULAR-

PARTIDO COMUNISTA-

PARTIDO SOLIDARIO-

JUVENTUD PARTIDO SOCIALISTA PARTIDO COMUNISTA CONGRESO EXTRAORDINARIO

Es muy probable que Kirchner encabece la lista bonaerense





Cristina y Néstor Kirchner buscan un compromiso partidario fuerte.
15-03-2009 / En la nueva situación que se plantea con el adelantamiento electoral, crecen las posibilidades de que el ex presidente vaya como primer candidato a diputado en la provincia de Buenos Aires.

Por D. Cecchini y R. Sandá



Apenas 24 horas después de que Cristina Fernández de Kirchner anunciara el proyecto de adelantar las elecciones legislativas al 28 de junio próximo, el presidente provisional del Senado, José Pampuro, dijo que “es muy probable que Néstor Kirchner presida” la lista de candidatos oficialistas en la provincia de Buenos Aires. De esa manera, cobró visibilidad algo que desde hace mucho tiempo se discute puertas adentro del Frente para la Victoria: si en estas elecciones legislativas era necesario usar la bala de plata. Esa metáfora alude a dos variantes: una, que Kirchner se transforme en primer candidato a senador nacional, luego de una eventual renuncia de Eric Calcagno a la banca que actualmente ocupa en la Cámara alta; la otra, que vaya a la cabeza de la lista de candidatos a diputados nacionales.

La posibilidad de que el presidente del PJ sea la punta de lanza de la estrategia electoral del Frente para la Victoria cobró más fuerza aún pocas horas después, cuando el presidente del bloque de diputados oficialista, Agustín Rossi, y su par del Senado, Miguel Angel Pichetto, se pronunciaron en el mismo sentido. “Si usted quiere buscar a alguien que cabalmente represente nuestro pensamiento, nuestras ideas, está claro que la presencia de Kirchner en la lista lo logra con amplitud”, dijo el diputado santafesino.

Mientras tanto, desde la vereda de enfrente, las distintas vertientes de la oposición se preguntan qué hacer con las posibles alianzas electorales que estaban casi abrochadas, y cómo resolver algunas candidaturas internamente muy disputadas en un plazo mucho más breve que el que tenían previsto. Es que la fecha del 28 de junio les presentifica el fantasma que más detestan: su propia debilidad para construir frentes electorales que seduzcan a la sociedad.

La frustración aumenta ante la imposibilidad de bloquear el cambio de fecha en el Congreso Nacional. Según las cuentas de Pampuro, el oficialismo cuenta en esa Cámara alta con el número suficiente para aprobar el proyecto de adelantamiento de los comicios, pero concedió que “va a ser un trabajo de consenso en ambas Cámaras” que podría tomar dos semanas. De acuerdo con esa agenda se llegaría a la aprobación el 28 de marzo, fecha límite para dejar todo listo, según establece el Código Nacional Electoral. Según la ley electoral, la modificación del calendario requiere, para ser aprobada, del voto de la mitad más uno de la totalidad de los integrantes de la Cámara de Diputados (no sólo de los presentes), y también la mitad más uno de la totalidad de los senadores. En este caso, Julio Cobos no puede votar.


Cambio de tablero. Para el analista político Artemio López, adelantar las elecciones promueve dentro del kirchnerismo “un compromiso distrital fuerte que de otra manera no se iba a lograr”. López usó también el término “disciplinamiento” para significar que las internas del oficialismo se verán contenidas en este cambio. El solo anuncio de la Presidenta junto al gobernador de Chubut, Mario Das Neves, quien cíclicamente apoya o critica, es un signo claro de esto.

En segundo lugar, para López la decisión del Gobierno significa sacar las elecciones del ojo de la tormenta de la crisis global, ya que Esta “será mucho más dura durante el segundo trimestre de 2009”.

Para el analista, el recorte “del tiempo de campaña” para la oposición perjudica “a Elisa Carrió y a Felipe Solá. La derrota probable de la Coalición Cívica en el distrito porteño ahora unificado –a manos del macrismo– provocará una caída en el acumulado nacional de la hasta hoy segunda fuerza nacional”. Por otro lado, el peronismo disidente se mueve hacia la hegemonía PRO del espacio en el que transitan Felipe Solá y Francisco de Narváez, “descolocando a Solá en el armado provincial” ya que, advirtió, de Narváez “tiene mayor intención de voto que Solá y proyectará a Mauricio Macri como efectivo referente nacional”.

La discusión del modelo. El sociólogo Roberto Bacman, director del Centro de Estudios de Opinión Pública (Ceop), consideró que “las elecciones se adelantan para que la discusión del modelo de país suceda en un contexto no electoral, que no perjudique a la Argentina. En lo institucional, nada está en riesgo: el proyecto oficial fue claramente planteado y va al Congreso, con amplias facultades para cambiar las fechas de comicios”.

Bacman agregó que “las mayores protestas son del radicalismo y la Coalición Cívica, porque necesitan tiempo. Saben que sus únicas posibilidades estaban en Capital, con Carrió. Pero lo que la sociedad necesita no es simplemente una oposición que critique sino que presente un proyecto alternativo de gobernabilidad. Y con esta oposición, eso nunca va a suceder”.

lunes, 2 de marzo de 2009

LA PRESIDENTA ANUNCIO QUE ENVIARA AL CONGRESO NUEVAS MEDIDAS PARA INTERVENIR EN LA ECONOMIA




“El año más difícil de los últimos cien”
Cristina Fernández defendió el actual modelo económico, criticó a los empresarios del agro y la oposición y anunció que enviará al Congreso un proyecto de ley de radiodifusión. También reclamó que se aceleren los juicios por derechos humanos.




Por Daniel Miguez

En el caluroso y cerrado recinto del Congreso y ante un auditorio un poco adormilado por el

inusual madrugón de un domingo, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner abrió el 127º período de sesiones ordinarias con un discurso de una hora y once minutos en el que anunció que enviará al Congreso todos aquellos instrumentos que “permitan intervenir adecuadamente en la economía”. Aunque no dio precisiones, las iniciativas que hay en danza en ese sentido son las que apuntan a un mejor manejo del mercado de granos y al control estatal del Banco Hipotecario.

La Presidenta también anunció que próximamente enviará el proyecto de una nueva ley de radiodifusión y pidió cooperación al sector agropecuario, “el único –dijo– que puede no comercializar sus productos”. En otros tramos salientes de su discurso criticó a los gobernadores que dicen no estar en condiciones de dar aumento a los docentes, pero a la vez son “benevolentes con los que más tienen” y, en lo que pareció una alusión al vicepresidente Julio Cobos, reclamó que cada uno juegue los roles que tiene dentro de las instituciones.

La Presidenta llegó puntualmente a las once de la mañana al Congreso. En la plaza la esperaban militantes de distintos municipio del Gran Buenos Aires y de algunos sindicatos; y en la escalera de entrada por la avenida Entre Ríos, Cobos, el presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Fellner, y el del senado, José Pampuro. La ansiedad de algunos que le querían dar importancia al modo en que iba a saludar a Cobos fue saciada en dos segundos. Le dio la mano mirándolo a los ojos, igual que a Fellner y Pampuro.

Después pasó al Salón Azul donde un grupo de cuatro diputados y cuatro senadores se sumó a la escolta que la acompañó al recinto, donde fue recibida por una lluvia de papelitos, que eran pequeños volantes de diez por diez: unos en letras azules de la CGT y otros en letras verdes de la Asociación de Personal Legislativo. Fueron tantos que cubrieron por completo el pupitre de la Presidenta, que los corrió con la ayuda de Cobos y Fellner, sentados a su lado.

A las 11.05 la Presidenta arrancó con un discurso que no incluyó los anuncios concretos que se conjeturaban, ni sobre el control estatal del Banco Hipotecario ni sobre una mayor intervención en el comercio de granos. Pero sí hizo una clara referencia a estas posibilidades al señalar que enviará “al Congreso todos aquellos instrumentos que las épocas y los tiempos exigen” y que “permitan intervenir adecuadamente en la economía para preservar el trabajo y la generación de la actividad económica”. Página/12 en su edición de ayer había informado que estaba en marcha la creación de una agencia comercializadora que compraría las cosechas y se encargaría de la exportación y, por otra parte, una iniciativa para que el estado tome el control del Banco Hipotecario para lanzar una línea de créditos a tasas subsidiadas para la compra de viviendas.

El discurso, en cambio, abundó sobre los logros alcanzados por el Gobierno y las medidas para enfrentar la crisis, que, según pronosticó puede convertir al 2009 “en el año más difícil de los últimos cien años”. Los legisladores oficialistas la interrumpieron más de veinte veces con aplausos, y en un par de ocasiones también se sumaron algunos diputados del SI. En cambio, las figuras de la oposición, como los diputados Felipe Solá y Francisco De Narváez, siguieron sus palabras con gesto adusto, al igual que el senador radical Gerardo Morales, el mismo que posiblemente hubieran exhibido si no pegaban el faltazo los senadores Carlos Reutemann, Carlos Menem, Chiche Duhalde y Adolfo Rodríguez Saá.

El anuncio del envío para su tratamiento de la ley de radiodifusión llegó casi al final del discurso. Dijo que será “el cambio definitivo” de la norma sancionada por la dictadura militar y consideró que la reforma de la Ley de Radiodifusión es una “deuda histórica de la democracia argentina”.

El primer tramo del discurso lo dedicó a la crisis económica mundial y la posición que la Argentina planteará en los escenarios internacionales, como el G-20 que se reunirá el 1º y 2 de abril en Londres. “Todos, absolutamente todos coinciden en que (la crisis) es similar a la de 1930. Otros la comparan con caída del muro de Berlín. La diferencia con la caída del muro de Berlín es que en aquella oportunidad se les había caído a los que estaban del otro lado. Ahora los muros se nos han derribado a nosotros”, describió la Presidenta.

“Los paradigmas han caído y vemos todos los días noticias que agobian, caídas de bancos, despidos masivos, fábricas quebradas, parece que nada pudiera tener fin en este vacío sin fin”, continuó la Presidenta para luego afirmar que en el G-20 la Argentina va a proponer “la supresión de los paraísos fiscales” y “un acuerdo en materia de políticas macroeconómicas globales que tengan y que tiendan a levantar y sostener la demanda global, porque vemos que, con el solo fondeo de bancos que se caen, no alcanza”.

Después detalló todos los elementos macroeconómicos que abonan la idea de que el país tiene fortaleza para enfrentar la crisis. En esa descripción subrayó un dato que no pareció casual: “Crecimos en todas nuestras exportaciones y además lo hicimos fundamentalmente ese crecimiento en torno al sector manufacturero industrial, de origen agropecuario en menor medida y de origen industrial en gran medida”.

En respuesta a las acusaciones de la oposición y de las cámaras agropecuarias respecto de una supuesta merma en el flujo de fondos de la nación a las provincias, la Presidenta señaló que el Gobierno ha “mejorado la situación de nuestras provincias”. Y puso dos ejemplos. Dijo que Catamarca recibió en 2008 2883 millones de pesos, cuando el presupuesto total de la provincia es de 2800 millones. Y que a Santa Fe fueron enviados 14.166 millones de pesos y el presupuesto provincial fue de 11.000 millones.

Luego habló de las medidas tomadas a favor de los jubilados, desde la ley de movilidad y la reestatización de la administración del sistema previsional, hasta los aumentos de haberes. “Me enorgullezco de formar parte de un gobierno que jamás envió a este Parlamento un proyecto de ley que restringiera las garantías que quitara derechos a los argentinos, que le descontara salarios a jubilados o empleados públicos”, dijo y brotaron otra vez los aplausos oficialistas a los que se sumó María América González del SI. Entre los que no aplaudían estaba Patricia Bullrich, firmante como ministra de Trabajo del gobierno de Fernando de la Rúa, que promovió la quita de 13 por ciento en los haberes jubilatorios y sueldos de empleados públicos.

Respecto del conflicto docente en varias provincias, la Presidenta dio un par de definiciones fuertes. Por un lado, dijo que “las medidas de fuerza perjudican a la educación y a los chicos” y que “es cierto que muchas administraciones provinciales tal vez no puedan pagar lo que se demande”. Y completó la idea así: “Pero lo que no me resulta justo es que mucha dirigencia que sostiene que no puede pagar más, sin embargo a la hora de fijar postura respecto de cómo deben contribuir los que más tienen en una sociedad, sea benevolente con los que más tienen y exija que los maestros vayan con salarios mínimos. Esto es lo que a mí como sociedad no me cierra”. Todos leyeron que le estaba hablando especialmente al jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri.

Más adelante avanzó con el detalle del mega plan de obras públicas puesto en marcha y también criticó a los medios de comunicación que –afirmó– hicieron una “manipulación de la información”, sobre un supuesto informe negativo de Estado Unidos sobre la ley de repatriación de capitales.

Pero después se detuvo en el conflicto de las cámaras agropecuarias y en la famosa Resolución 125 de retenciones móviles rechazada en el Congreso por el decisivo voto en contra de Cobos.

“Si hoy la Resolución 125 estuviera vigente, las alícuotas de los derechos de exportación serían inferiores a las vigentes. Pero además, los pequeños y medianos productores estarían recibiendo compensaciones, pero además los que estuvieran a más de 400 kilómetros, si mal no recuerdo, de los puertos, estarían recibiendo el subsidio por fletes. Hagan cuentas de cómo estarían”, señaló.

También pidió la solidaridad “de aquellos que en este proceso económico y en estos años han tenido la suerte de poder acumular una rentabilidad tan importante, les permite ser el único sector económico que puede no comercializar sus productos”. Y agregó que a diferencia de los productores agropecuarios, los comerciantes, los empresarios de cualquier otra actividad no sólo no pueden darle el lujo de no comercializar su producción, sino que “el objetivo casi desesperante es mantener la venta y con ello la actividad económica”.

Casi al final pidió “que se haga justicia y que finalmente los juicios que se vienen desarrollando contra quienes violaron los derechos humanos durante la dictadura, precisamente sean juzgados”.

Por último, en un mensaje que pareció destinado a Cobos, sostuvo: “No va a haber mayor calidad institucional si además nosotros, como dirigentes, no mejoramos nuestro propio comportamiento a la hora de formar parte de las instituciones y de jugar los roles que cada uno tiene dentro de esas instituciones”.

Después del saludo final y más lluvia de papelitos sindicales, Cobos, Fellner y Pampuro volvieron a acompañarla hasta la salida. Así quedó inaugurado otro año legislativo en un Congreso que, al parecer, tendrá tanto trabajo como el año pasado.